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Serge Abad Gallardo revela el culto a Lucifer en la masonería

17 DIC 2018 13 min de lectura 93 lecturas +66% tendencia
Serge Abad Gallardo revela el culto a Lucifer en la masonería
Imagen de archivo · El mundo del Misterio

Muchas personas ven en la masonería un camino hacia la sabiduría; y esa sabiduría se vive, a menudo, como un poder. Se dice que la curiosidad va de la mano del orgullo: cuando intentas conocer lo que las personas «profanas» no pueden saber, el masón siente un nivel superior… y ese orgullo no es otra cosa que el pecado preferido de Lucifer. Este ex masón practicó la masonería durante más de 24 años. Sigue con nosotros y descubre lo que Serge Abad Gallardo tiene por decir acerca de los masones.

Otras carpetas EMM —desde las sociedades secretas que controlan el mundo hasta la historia de Lucifer, el diablo y el demonio— cruzan el mismo borde entre logia, doctrina y alegato luciferino.

Por qué dejé de ser masón — el testimonio de Serge Abad Gallardo

Este señor, Serge Abad Gallardo, no se cree anti-masónico ni pretende hacer daño a ningún miembro de esta logia al declarar por qué dejó esta práctica.

No tenía fe en ella: solo buscaba razones para comprender la vida. Su conciencia creyó que lo encontraría en la masonería; se dio cuenta de que eso no se encuentra allí. La masonería habla de sabiduría, pero —según su lectura— esa sabiduría es la del árbol del paraíso: la sabiduría luciferina de ser como un Dios. En el libro que ha escrito habla de una plancha o redacción masónica: sobre todo del grado al que este ex masón llegó y que iba a superar, el grado 12. El gran maestro arquitecto es central para ser o sentirse como un Dios; eso, dice, es una mentira. No sabía que estaba esperando la intercesión de María. Todo eso se derrumbó en Lourdes, ante la Virgen María.

Serge Abad Gallardo, ex maestro grado 14, habla de los 3 tipos de masones

Hay 3 clases de masones, según su testimonio:

  1. Un 15 o 20 por ciento de masones interesados únicamente por las redes profesionales y políticas que funcionan bien.
  2. Unos 40 % de masones revolucionarios, o que echan de menos la Revolución Francesa. Se piensan herederos de Robespierre y sostienen que en aquella revolución no se mató a suficientes sacerdotes y religiosas. Se dicen revolucionarios; se encuentran en el Gran Oriente y en la Gran Logia.
  3. Los que buscan y han sido engañados por la masonería. A veces abandonan sin volver a tener fe: simplemente se sintieron engañados y no hallan nada que satisfaga su fe.

Sirven a Lucifer sin saberlo

Mientras tanto, en estas tres categorías —afirma— se sirve a Lucifer sin saberlo. La primera son personas muy orgullosas que buscan el poder permanente: pecado del que se sirve Lucifer. La segunda es una categoría de revolución permanente, al estilo de la revolución de Rusia, que quiere derrumbar la Iglesia católica y, sobre todo, el derecho divino y el derecho natural. La última sirve a Lucifer en ritos y rituales casi todos luciferianos, y también en los escritos masónicos.

Sociedades secretas y logias: archivo sobre masonería y culto a Lucifer
Sociedades secretas y logias: el puente entre masonería, poder y alegato luciferino.

Según Serge Abad Gallardo, la masonería es una logia anti-iglesia

La masonería es la anti-iglesia: su objetivo sería destruir la Iglesia católica y todas las iglesias —o al menos reducirlas al mínimo— y desarrollar una religión solamente masónica. Acota su segundo libro, donde nombra más de 300 citas masónicas que, a su juicio, demuestran el carácter luciferino de la masonería: no tanto de los masones individuales, sino de la doctrina masónica.

Este ex masón no habla de ritos satánicos «por sí mismo». Algunos autores hablan de grados como el grado 33, con una glorificación específica de Lucifer. Eso puede enlazarse con el primer grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado —el más importante en el mundo—, donde hay una ceremonia llamada «La vuelta de la luz». Con ella se comienza de nuevo el año nuevo masónico: en esa ceremonia se dan las gracias a Lucifer por darle a la humanidad la luz que, según el rito, la Iglesia no le da. Directamente no se habla de la Iglesia; no sería extraño —añade— que hubiera un rito que glorificara en grados más altos, a los que este escritor y ex masón no ingresó.

Serge Abad Gallardo dice por qué no habló antes — los secretos de la masonería

La masonería es discreta sobre sus secretos. Como ejemplo: el escritor llegó hasta el grado 17 y sabe poco o nada de lo que ocurre más arriba. A partir del grado 18, en este grado —según su relato— se blasfema o se niega la eucaristía. Es decir: estas personas también comulgan en la presencia de Cristo (en la comunión católica); en la masonería hay un rito similar en el grado 18, donde el venerable maestro parte el pan y distribuye el vino tomando la personalidad de Jesús. Eso, dice, es una blasfemia; también la llama «cena».

Incompatibilidad con el catolicismo

Según Gallardo, no se puede ser cristiano —y sobre todo católico— y masón a la vez. Muchas veces los masones dicen que la Iglesia es intolerante porque afirma que no es posible ser masón. Muchas iglesias, y sobre todo la católica, sostienen que no era posible ser ortodoxo y masón. Los musulmanes, en 1978, en un consejo musulmán, publicaron un artículo sobre por qué no se puede ser musulmán y masón: la masonería es una religión y no se puede pertenecer a dos religiones diferentes a la vez. La Iglesia y los masones —añade— tienen esto muy claro.

Serge Abad Gallardo renovó su fe durante una peregrinación a la Virgen de Lourdes

Este escritor acota que vive una vida donde debe servir a Jesús. Cuando volvió a la fe comenzó a hablar de Dios y se dio cuenta de que los masones de entonces lo veían muy raro y no les daba confianza. Le sugerían que no hablara de Dios. Había varias clases de reacciones: unos no le decían nada porque pensaban que ya no podía seguir siendo masón; otros lo trataban como a un tonto al oír que creía en el Dios de la Iglesia católica; el resto lo miraban con lástima y le decían que estaba cayendo en una trampa y que debían ayudarlo.

Gallardo se atrevió a confrontar a la masonería

Cuando dejó de practicar la masonería se quedó un año más: un sacerdote masón —quien fue su director de conciencia— le manifestó que le parecía importante hablar del Evangelio y de Dios, pero del Dios importante, el creador de todo, no el «dios arquitecto del universo». El sacerdote le contestó que tenía libertad de hacer lo que quisiera, pues tenía una conciencia incomprensible para la masonería, y que mientras fuera masón no podía comulgar. Gallardo aceptó esas condiciones: para hablar debía ser entendido, y esa expresión en la masonería ha sido tan acogida por los ritos y los rituales masónicos.

Ritos satánicos

En una oportunidad le solicitaron hacer una plancha masónica del grado 12 cuyo tema era por qué el maestro secreto puede glorificarse. Sintió muchas dificultades para explicar que él no podía glorificarse, y menos durante ese ritual. Les explicó que, según San Pablo, no se puede glorificar a sí mismo. Esa actitud disgustó a la masonería: no les gusta cuando un masón divulga secretos y muestra el carácter luciferino de la masonería. Hay muchos masones —dice— que hacen daño y no se dan cuenta de la influencia luciferina que practican.

Por qué dejé de ser masón — las denuncias de Serge Abad Gallardo

Gallardo ha denunciado a través de sus libros que en mercados públicos había una mezcla de política y masonería. Al alejarse de la masonería se quedó sin ningún apoyo; escribir sobre la masonería y denunciar trampas políticas y masónicas le han hecho muchos enemigos en la masonería. Pero no le da importancia: se siente protegido por Dios y por la Virgen, y que nadie lo puede superar. Ha perdido mucho en su vida personal y profesional, y ha encontrado una espiritualidad que nunca se podrá comparar con la masonería.

Era un profesional reconocido; ahora está «en el banco»: se despidieron de él todos sus amos masones, que tienen el mando de la administración donde Gallardo trabajaba. Cayó en una depresión profesional: fue amenazado por los masones superiores de desposeerlo de todo. Sigue rezando por el bien de todos, incluyendo a quienes ahora se dicen sus enemigos.

Sociedades secretas que dominan al mundo: hilo masonería y política
Poder, logias y política: las denuncias de Gallardo sobre la fraternidad parlamentaria.

Las logias y la política — la doctrina del diablo

La masonería es una religión con sus propios dogmas y, además, un sistema político. Por ejemplo, se ve claramente en Francia, donde en los últimos tres siglos se ha manifestado la masonería en el poder; lo triste —dice— es que una minoría de personas trata de imponer sus puntos de vista a una mayoría. En este sentido cita: «los masones defienden en el parlamento los partidos de la masonería; en términos diferentes, nuestros hermanos planetarios están encargados de llevar hasta el parlamento los datos elaborados en el seno de nuestra logia». En cuanto al Oriente, es la parte más política de la masonería; como ISIS, dice, buscan sabiduría pero no buscan políticas… (según su lectura crítica).

Pierre Simmons decía otra cita en el año 2000: «lo que tratamos de transformar es la sociedad; son los hermanos de la Gran Logia de Francia que se hallaron en el origen de las transformaciones legislativas»; y la última que propusieron los masones al pueblo francés —según este relato— es la de la eutanasia.

Qué es la fraternidad masónica en el parlamento. Es un conjunto de masones de todas las obediencias; por eso se confirma —según Gallardo— que hay una masonería con doctrina masónica hermetista, oculta y gnóstica, y que esa masonería intenta influir en las leyes. En el parlamento francés hay un 20 o 25 % de parlamentarios que son masones de derecha y de izquierda, sin contar a quienes no hacen parte formal de la masonería y la fraternidad parlamentaria.

La cita del presidente de la fraternidad parlamentaria: masones de derecha y de izquierda votan juntos en lo referente a sujetos de sociedad. Los temas de sociedad para la masonería, en este marco, son el aborto, la eutanasia, el matrimonio homosexual, etc. El hilo cruza también carpetas como secretos escalofriantes del Vaticano y Chespirito, Satanás y la masonería.

Las grandes logias de Francia

No es de extrañarse —añade— que el matrimonio homosexual esté vigente y válido en la ley francesa.

En Francia hay unos 150.000 masones: el 0,3 % de la población adulta es masona, vota y pertenece a partidos políticos, lo que significaría que una minoría quiere imponer a la mayoría sus ideas masónicas. Toda política parece apoyarse en una filosofía: no hay políticas sin filosofías ni sin ideas de lo que es la sociedad. Otras lecturas EMM sobre el mismo eje: la Estatua de la Libertad y el diablo y los secretos que esconde la Iglesia católica y el Vaticano.

La masonería — el deseo de ser Dios

Lo que llamó la atención a Gallardo cuando ingresó a la masonería es que se presenta como un conjunto, una doctrina o un camino que puede llevar a quien no sabe nada hacia una sabiduría suprema. En francés se denomina como una conexión con una serie de temas: no es un conocimiento personal como un psicoanálisis; es un camino metafísico y hermético donde se encuentran secretos que no pueden divulgarse a otras personas. Por ello se puede decir que la masonería es una minoría de personas que buscan secretos y, con esos secretos, parece tener algo que permite influir en las leyes para dar la aparente felicidad a la humanidad.

En cuanto al orgullo: cuando se ingresa a un grupo donde te dicen que vas a ayudar a la humanidad, te sientes muy importante ante el mundo, porque sabes que eres importante… y los demás no lo saben.

Cuando Gallardo volvió a su trabajo al día siguiente y miró a su alrededor, se dio cuenta de que sus compañeros no sabían nada todavía. Dice ver la luz masónica, con la que —según él— engañan a personas haciéndolas ingresar.

¿Qué dicen las sagradas escrituras?

La palabra de Dios a veces no se entiende porque no es un secreto sino un misterio; y ante ese misterio tenemos que ponernos de rodillas y rezar, pidiéndole a Dios que tenga misericordia de nosotros. Mientras tanto, en la masonería se entiende algo y se explica en el grado siguiente: todos los secretos —y no los misterios— del grado de compañero se entenderán en el grado de maestro, y se irá perfeccionando al avanzar en los altos grados. Es decir: según el grado que avancen, se entienden los secretos de los grados inferiores… y eso da la ilusión de que se conoce todo.

Ahora te invitamos a leer más acerca del libro escrito por Serge Abad Gallardo, titulado Por qué dejé de ser masón, disponible en línea en el siguiente enlace. Otras carpetas afines: qué es el esoterismo y el ocultismo y Codex Gigas, el libro del diablo.

Conozca el ritual del grado 33 destinado a alabar al demonio

FAQ — Serge Abad Gallardo, Lucifer y masonería

¿Quién es Serge Abad Gallardo en este artículo? Testigo/autor que afirma revelar un culto luciferino ligado a círculos masónicos; su relato vale como testimonio, no como veredicto judicial.

¿Toda la masonería adora a Lucifer? La denuncia es de Abad Gallardo; no equivale a un censo de todas las logias del mundo.

¿Hay pruebas independientes? Hay libros, entrevistas y controversia. El material se mueve en esa tensión entre testimonio y contraste.

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