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Por algunas carreteras de Estados Unidos, se ve un hombre sin rostro y con la piel verde, caminando y fumando un cigarrillo. Él no hace daño, solamente está deambulando, caminando, sin rumbo fijo. Pero, si no estás preparado, te impresionarás, ya que por el susto de verlo puedes dar un volantazo al detallar a Charlie Sin Cara o El Hombre Verde.

¿Quién es Charlie Sin Cara o El Hombre Verde?

Desde la década de los años 50, hasta la década de los años 80, Reimon Robinson, se conoció como un hombre herido por causa de un accidente, pues perdió parte de su rostro y cara. Solía caminar solo por las noches, por la ruta 351, una carretera en la zona oeste de Pensilvania de Estados Unidos.

Su piel estaba tan dañada que tenía un tono verde estaño. Pasando sus días aislado del mundo, escuchaba la radio, hacía cinturones y caretas de cuero para mantenerse. En las noches, cuando nadie estaba en la calle, salía a caminar. Fue atropellado en varias ocasiones, pero aun así se recuperaba y no dejaba de salir, hasta que se fue haciendo anciano y no salió más a las calles.

El hombre estuvo a punto de quemarse vivo, con la cara derretida como la cera de una vela. Puede que le cayera un rayo de niño. Su piel podría haberse vuelto de este color verde radiactivo a causa de un horrible accidente en la central eléctrica de Duquesne. Algunos incluso dijeron que era un espectro condenado a acechar las desoladas carreteras del oeste de Pensilvania por toda la eternidad.

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Charlie sin cara
Su piel estaba tan dañada que tenía un tono verde estaño.

Los detalles cambiaban según quién los contara, pero todos los que crecían en la zona de Pittsburgh acababan oyendo esta historia. Otras leyendas como la de Charlie Sin Cara o El Hombre Verde están incluidas en los diarios de misterio, como el caso de El Coleccionista, protagonista del horror, la historia de Dog Boy, el niño siniestro y la verdad oculta detrás de La Huésped.

El Coleccionista

Hay vecinos que son herméticos, que no salen de sus casas y que tienen comportamientos extraños. Algunos nos hacen pensar que pueden estar haciendo algo horrible dentro de su sótano. Este hombre no hablaba con nadie y les daba miedo a sus vecinos. Después que murió, se supo que recogía partes de cuerpos humanos y las tenía expuestas en frascos de vidrio dentro de su casa.

Este personaje era un historiador de origen ruso y estuvo preso por desenterrar cuerpos de niñas, las llevaba a su casa, las momificaba y vestía como muñecas. Realmente era inteligente, hablaba 3 idiomas y fue descrito como un genio. Aun así, estaba loco, pues les dio nombre a las niñas momificadas y les hacía fiestas de cumpleaños.

Dog Boy

Como “Dog Boy” se le conocía a un chico siniestro, que le gustaba torturar perros y gatos e incluso, experimentaba con ellos. En varias ocasiones los vecinos hacían denuncias a las autoridades sobre las torturas que hacía este chico a los indefensos animales. Se llegó a decir que extraños animales deformados deambulaban por las calles; se corrió la voz que ese chico tenía poderes sobrenaturales o demoníacos.

En los años 50, una pareja se mudó a una gran casa, no podían tener hijos y en 1954, llegó este niño, quien era violento, grosero y agresivo. Se conoció que en sus tiempos de escuela, era aislado de sus compañeros, no tenía amigos y era muy solitario, por lo que reflejaba su ira con los perros y los gatos del vecindario.

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Siendo adolescente, se desbordó en contra de sus padres, torturándolos y hasta secuestrándolos en su propia casa. Estos ya eran personas mayores; el padre del chico murió a causa de los maltratos. Los vecinos le temían, la madre fue incluida en un programa de protección sin volver a ver a su hijo y sin regresar a su casa. El chico fue arrestado por cultivar y vender marihuana, así que murió en prisión en 1988 por una sobredosis, mientras que su madre murió en 1995.

La Huésped

Hay quienes aseguran haber visto desde sus casas, sombras extrañas que aparecen y desaparecen, por lo que sentían, justo en este caso, que había alguien más en una vivienda del vecindario. Los vecinos decidieron poner cámaras ocultas grabando y así fue cómo se descubrió que una familia completa vivía en este lugar, quienes salían por las noches o cuando la casa estaba sola. Realmente daba la impresión de ser una huésped.

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