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Jacqueline usaba Tinder. Para quien no lo sepa, Tinder es una aplicación de citas y encuentros y se puede usar para chatear con personas que tienen gustos en común, gente que quiere encontrar a su alma  gemela o simplemente personas que buscan un rápido encuentro sexual. Fue la plataforma que sirvió como escenario a la Necrofilia de Jennifer.

Ella conoció un chico bien parecido e inmediatamente hubo química. Luego de un breve intercambio de información, Jacqueline aceptó citarse con él y todo fue bien. Su vida prosiguió normalmente, tras satisfacer sus necesidades.

No usó Tinder durante varios días, que hubiesen sido de paz completa, de no  ser porque comenzaron a aparecerle ronchas en la piel. Estás ronchas cambiaron de color y tamaño en tan solo 48 horas. La chica estaba aterrorizada porque se había convencido de que contrajo una enfermedad venérea, por lo tanto, fue inmediatamente a diagnosticarse.

El terrorífico diagnóstico

Lejos de decirle el nombre de alguna de estas enfermedades típicas que asociamos al sexo sin protección, el doctor al cabo de dos largos días, tenía por fin el resultado. Las ronchas en la piel de Jacqueline no eran de una enfermedad venérea, realmente eran el resultado de haber contraído parásitos.

El médico la interrogó con severidad, tanto que hizo llorar a la chica porque el galeno de alguna manera, creía que Jacqueline había estado haciendo cosas malas. La razón, simple: estos parásitos son muy comunes de la muerte de alguien que no ha sido cremado o cuyo cuerpo no ha sido acondicionado para ser enterrado.

En pocas palabras, al parecer, ella había tenido sexo con un cadáver. Le contó su historia y el doctor comprendió mucho mejor. Él le dijo que la persona con la que tuvo relaciones sexuales, tuvo sexo con muertos o con animales. Le pidió que investigara inmediatamente, tras hacer un breve escaneo por Google y buscar el nombre del chico en todos los sitios posibles.

Consiguió su perfil de Facebook y ahí se enteró de que él trabajaba como ayudante en una morgue. La velocidad de esta historia está puesta en juego. Se le considera una leyenda urbana, si la rastreamos hasta su origen, tenemos que ir a Caracas, Venezuela.

necrofilia
Jennifer es parte de ese 5% de casos en que las personas con necrofilia son mujeres.

La Necrofilia de Jennifer

En el año 2015, mucho antes de la historia de Jacqueline, apareció un audio que se viralizó. La historia es muy parecida. El audio dice algo así “tengo una pana y algunos de sus amigos eran m….s. Resulta que salió a rumbear con unas amigas y conoce un tipo y bueno tal, bailaron y vaina y él le metió pues…”

“Cuando se estaban yendo, lo llevó a su apartamento, le parecía lindo el chamo, son como gustos que tú no te puedes dar, y así con cualquiera. Se dieron los números y empezaron a salir”.

“Resulta que dos semanas después de eso, le salieron como unas llagas en la boca, dentro de la boca. El médico le preguntó que si ella había tenido relaciones sexuales con muertos y al último de los médicos, le contó que hace como dos semanas, estuvo en una fiesta”.

“El doctor le respondió ´bueno es burda de extraño, porque estas llagas que tú tienes se producen por una bacteria que no se queda en los vivos, esta bacteria solamente se encuentra en las personas muertas´ o sea, que ella sabe que sí, que si ella tenía esas llagas, era porque había besado a alguien que estaba muerto pues´”.

Se puso a llorar contra el papá, obviamente pues el papá estaba con ella en la clínica Marichu. El papá ´petejota´, le pidió ´mira averigua la dirección de ese chamo´, entonces ella, sin haberle contado nada al chamo de lo que le estaba pasando, le preguntó dónde vivía, que supuestamente estaba ahí por su casa”.

“El chamo le dijo dónde vivía y el papá se fue con unas patrullas y le allanaron la casa. Cuando entraron, el loco tenía dos muertas en la casa, era necrófilo, violaba a las muertas. Al besar a la otra chica, él la infectó”.

El origen

Pero aunque algunos dicen que es un cuento, lo cierto es que esta leyenda urbana data del año 2001 y comenzó en Texas, de donde es Jacqueline, no en Venezuela, sino en la isla de Malta, donde hubo un gran revuelo y por poco, clausura de una morgue, creyendo una simple historia que creó alguien con mucha imaginación.

No es tan perturbador si sabemos que la historia de Jacqueline y la historia de la discoteca Holic son leyendas urbanas, pero acá te va una historia relacionada con la necrofilia que fue completamente real y que quizá te anime un poco.

Jennifer Burroughs trabajaba en una morgue en Kansas City cuando tenía 26 años. Ella es parte de ese 5% de casos en que las personas con necrofilia son mujeres y no un hombre. Al ser la encargada de acondicionar cadáveres, tenía mucho tiempo a solas con ellos.

Jennifer de alguna manera y usando sus trucos de laboratorio, lograba que el pene de los muertos estuviera erecto y ahí sobre la camilla, donde se suponía  que debía hacer las autopsias, los montaba y tenía sexo con ellos, hasta que un día ocurrió lo inesperado.

La mujer salió embarazada. Dado que ella ya era sospechosa de hacer cosas extrañas en la morgue, motivado a que no podía explicar la naturaleza de su repentino embarazo, se le hizo una prueba de paternidad a su bebé y ahí con esa evidencia, no pudo seguir mintiendo.

Quién sabe a qué edad este bebé se entere de la verdadera naturaleza de su existencia, de que fue concebido por el cadáver de su padre…Este es el origen de la historia de la Necrofilia de Jennifer.

El caso más famoso de necrofilia

Descubre uno de los casos más sonados de necrofilia, en el siguiente video.

 

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