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Stranger Things y el Proyecto Montauk: ¿hechos reales?

19 DIC 2018 10 min de lectura 71 lecturas +68% tendencia
Stranger Things y el Proyecto Montauk: ¿hechos reales?
Imagen de archivo · El mundo del Misterio

Resulta sorprendente la cantidad de obras o producciones basadas en hechos reales; no es nada inusual. Pero, ¿has considerado acaso que una serie de culto podría estar basada en hechos reales? ¿Qué Stranger Things está basada en hechos reales? Al parecer, los guionistas se inspiraron en un libro conspirativo donde se revelaba información confidencial acerca de un proyecto que experimentaba con lo sobrenatural: el Proyecto Montauk. Personajes como Eleven o las criaturas podrían estar inspirados en los niños que formaron parte de este horroroso proyecto desarrollado por la milicia estadounidense. Ahora, ¿te atreves a leer más al respecto?

Otras carpetas EMM —desde el Proyecto Filadelfia y Al Bielek hasta la base militar más secreta del mundo— cruzan el mismo borde entre archivo militar, conspiración y serie de culto.

Stranger Things al parecer es más real de lo que pensamos

Stranger Things y los misterios del Proyecto Montauk

Esta serie está basada en hechos reales. Se basa en un pueblo que cuenta con una base militar donde se está llevando a cabo un proyecto secreto en la década de los años 80. Un niño forma parte de un grupo de niños que desaparecen y, en la búsqueda de él, se dan cuenta de que parece no ser el mismo niño, sino una niña calva que se hace llamar Eleven, como el número 11. Este número de asignación forma parte de un proyecto donde, al parecer, quieren reactivar en un lugar insospechado sus capacidades mentales, desarrollando así poderes psíquicos para utilizarla como un arma.

Esta niña se hace amiga de este grupo de niños y protagonistas que la protegen y la defienden de estos militares y científicos que quieren recapturarla para seguir experimentando con ella. Ella utiliza lo que aprendió de ellos —todas sus facultades psíquicas— para defenderse y defenderlos de una criatura que aparecerá.

Esta serie se refiere a telequinesis, monstruos y acercamientos con otras dimensiones; esto se dio en los años 80. Stranger Things, en un comienzo, no se iba a llamar así: el nombre iba a ser el Proyecto Montauk, localidad al norte de Nueva York. Es curioso que el gobierno de los Estados Unidos —como siempre ha sucedido— intercediera para que no le colocaran ese nombre. Durante la Guerra Fría, al parecer, se usaron grupos de niños para hacer experimentos telepáticos, con la posibilidad de convertirlos en armas psíquicas desarrollando en cada uno alguna facultad especial: telequinesia, quiromancia, ver a distancia solo con tocar el objeto, o desplazarse entre dimensiones.

Base militar secreta: archivo sobre Proyecto Montauk y Camp Hero
Base militar y archivo secreto: Montauk y el folklore de instalaciones herméticas.

Un programa que persigue los tesoros nazis: Stranger Things y el experimento aprobado por Filadelfia

Como estos científicos no podían distinguir, usaban cualquier tipo de niños y así descartaban quiénes tenían facultades especiales; no tenían buenos tratos. Los forzaban hasta convertirlos en telépatas; algunos no soportaban y morían, pues no sobrevivieron a los experimentos.

Un científico experto en física cuántica —donde la realidad se concilia con el sueño— describe un marco en el que la fantasía de la física se deshace para dar paso a un mundo donde todo es posible y donde la mente es mucho más importante que la materia.

Experimentos que dieron vida a Stranger Things — El Proyecto Montauk

Según este científico, llamado Preston Nichols, quien fue operador e investigador del Proyecto Montauk y rectifica que estuvo en Montauk: «muchas veces con un pequeño grupo, comenzamos a darnos cuenta de que estábamos con uno de los proyectos más protegidos que el país había conocido; pensamos que era mejor hacer algo rápido con este nuevo conocimiento encontrado; de no hacerlo, podríamos acabar muertos». Quienes al parecer trabajaban bajo presión y al mismo tiempo bajo amenaza. Este hombre fue testigo de los más grandes horrores de cómo convertir rápidamente a estos pequeños, voluntariamente, en armas psíquicas, desarrollando poderes que ellos no tenían y no solicitaron, y que para llegar a ser un telépata o un scanner humano exigían un entrenamiento extremo.

Este experimento consistía en desarrollar qué cosas lograban el objetivo: la transportación —poder desmaterializar cosas y hacerlas aparecer en otro lado—, personas o ellos mismos; control mental y guerra psíquica. Ya se presume que los rusos estaban haciendo lo mismo; de hecho, ellos lo reconocieron para poder anular lo psíquico, ya que generaban depresión o ataques cardíacos en políticos.

Al tratar de entablar estos niños contacto con alienígenas —para ver si podían solicitar ayuda por parte de ellos—, viajar en el tiempo y lograr ir a otras dimensiones, o al menos contactarse con ellas. Hasta el día de hoy esto se sigue intentando, y hay personas que intentan contactar lo que ellos llaman maquinaria élfica: criaturas que viven al otro lado y que estarían modificando la conciencia. Algunos lo han visto al tratar de encontrar un paso a otro mundo o dimensión. Estos niños, por lo general, eran secuestrados, tomando en cuenta también a los niños en situación de calle.

Niños con poderes y el misterio del programa Montauk

Ellos querían un gran número de niños programados para usar en operaciones de control mental. Este programa de Montauk Boys básicamente lo hacían comenzando con chicos y niños de la calle que eran más fáciles: en ciudades como Nueva York, muchos chicos dejaban sus casas por rebeldía para irse a la calle, haciendo lo posible para vivir y ganar unos pocos dólares.

Cuando esto se conoció, inspiró a varias películas. Se dice que hacían experimentos tan duros como colocar filamentos con agua salada en el cerebro para generar una capacidad electroquímica mayor dentro del cerebro de estos chicos. Había otras estructuras como empujarlos o llevarlos hasta el límite del miedo para que, con tal nivel de susto, pudieran literalmente «sacarle chispas» al cerebro y forzarlo a sacar algo, y así ver cómo reaccionaban en estados límite estos niños.

Telequinesis y telepatía — un elemento común en Stranger Things

Estos ambientes eran controlados, pero sí hubo tortura a los niños. Una de las torturas era lanzarlos a un espacio de cemento y amenazarlos con varas —de madera o metal—; los herían y los golpeaban. Eran diferentes personas las que hacían estos programas mentales de torturas. Estas cosas eran tan horribles —y lo hacían, por supuesto, sin el consentimiento de los niños, que fueron literalmente secuestrados— que una de las prácticas que más hacían era ahogarlos hasta el punto en que uno se da por vencido.

Otro tipo de tortura era tratar de dividir el cuerpo de la mente, destruyendo la luz de sus mentes y programarlos para algo determinado: esa era la intención de los golpes y los ahogamientos; ellos querían manipularlos. Todo esto salió a la luz pública a mediados de los 80 y rápidamente fue callado; otros tomaron esta temática e hicieron películas en base a esto. El hilo cruza también carpetas como teorías conspirativas del gobierno de Estados Unidos y archivos desclasificados de la CIA sobre ovnis.

Eleven — La niña que une al Proyecto Montauk con Stranger Things: hechos reales

Todo esto tiene como referente la serie llamada Stranger Things. Esta serie se refiere al experimento que se hizo con una niña en particular, llamada Eleven (11), que era su número de serie como niño experimental para desarrollar poderes psíquicos y poder atravesar dimensiones y usarla como arma psíquica.

Entre otras cosas se encuentra la famosa silla de Montauk. Cuando un niño mostraba ciertas facultades, en forma mental se lograba canalizar la máxima energía, usando una silla eléctrica que motivaba las posibilidades psíquicas de los niños. Este experimento duró unos 25 años. En los años 60 y 70 lograron obtener un grupo de control con el que iban a seguir trabajando en adelante. En los 80 lograron tener éxito, consiguiendo cumplir con los distintos objetivos de hacer contacto con extraterrestres, moverse a través de dimensiones y teletransportarse.

Proyecto Filadelfia y Al Bielek: hilo conspirativo ligado a Montauk
Filadelfia y viaje en el tiempo: el puente conspirativo que enlaza con Montauk.

Torturas en el proyecto Montauk — remanente de los experimentos nazis

Lograron desarrollar completamente el proyecto cuando estos niños pudieron desarrollar estos poderes psíquicos. La verdad es que entraron en un estado personal donde el dolor y la angustia se apoderaron de sus vidas y, al mismo tiempo, eran máquinas de guerra psíquicas y dejaron de ser personas: ya no les importaba más, no sentían ni dolor. Esto fue una forma de disociación, y eso era en realidad lo que querían: disociar, fracturando sus mentes; pues para eso los entrenaron y programaron.

Las cosas increíbles que usaron para crear miedos, fracturas y ansiedad no deberían ser propias de seres humanos. Pero lo lamentable fue que lo hicieron: el uso de niños era muy importante porque tienen inocencia y son capaces de sentir miedo extremo, lo que los hace más poderosos psíquicamente; es decir, elevan su cerebro hasta el punto de hacer estallar sus emociones.

La terrible criatura del proyecto Montauk en la cual se inspiró Stranger Things

La supuesta criatura no humana que vive del otro lado, al parecer, tenía contacto con los niños que pudieron terminar este proyecto y termina materializándose desde el subconsciente de este pequeño hasta hacerlo real, apareciendo en nuestra dimensión. No se podía hacer físicamente nada con él; solo el niño tenía la capacidad de controlarlo. En la serie, este monstruo está en la imaginación de la niña; al final logran deshacerlo o volverlo a su dimensión y, debido a esto, deciden cerrar todo el proyecto.

No se sabe bien qué pasó con los niños, pero la gran mayoría de los que trabajaban fueron sometidos al lavado de cerebro para borrar la memoria. En la actualidad nadie se refiere a este caso. Toda esta basura fue borrada y destruida; las instalaciones fueron cerradas de manera muy hermética por el gobierno norteamericano. Debido a que fue una terrible y cruel realidad, al parecer se siguen repitiendo en algunas bases militares norteamericanas. Esta serie no solamente es una serie exitosa: nos cuenta los hechos horribles de la vida real. Otras pistas del mismo mapa: Die Glocke, la cámara del viajero del tiempo en Pensilvania y lo que ocurrió hace poco en el Área 51.

Conoce más acerca del Proyecto Montauk y Stranger Things — vídeo

FAQ — Stranger Things y el Proyecto Montauk

¿Stranger Things está basada en hechos reales? Los guionistas y el fandom citan inspiración en relatos del Proyecto Montauk. Es una tesis, no historia oficial certificada por el Ejército.

¿Quién es Preston Nichols en este expediente? Figura central de los libros conspirativos sobre Montauk; sus afirmaciones y el tono de amenaza/presión de su relato son la base del caso.

¿Eleven existió como niña del proyecto? La serie fictiona un número 11. Los libros de Preston Nichols hablan de Montauk Boys y experimentos alegados; son capas distintas (ficción vs. relato conspirativo).

¿Hay pruebas de la «silla» y la criatura? Hay testimonios y literatura underground; no un expediente forense público cerrado. El dossier marca esa frontera.

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