En algún momento te habrás percatado de que la percepción del tiempo parece acortarse: cuando apenas eras un niño el tiempo pasaba de forma muy lenta, pero mientras más pasan los años los días parecen acortarse, como si la percepción de la realidad hoy fuese distinta. Es como si el tiempo pasara más rápido, lo cual se cree que sucede desde 1982.
Hoy existen varias teorías para explicar esto, y quizá se esconda algo tras ellas. Te sugerimos seguir leyendo para conocer a fondo este curioso fenómeno de la aceleración del tiempo. Otras carpetas EMM —desde el pasado que no existe y los falsos recuerdos hasta los viajes en el tiempo a través de la mente o la cámara del viajero del tiempo en Pensilvania— cruzan el mismo borde entre reloj, cerebro y misterio.
¿Los días te parecen más cortos? Curioso fenómeno de la aceleración del tiempo
A pesar de muchas afirmaciones que dicen que los días hoy son más cortos, en realidad no es así: lo que cambió es nuestra propia percepción.
Algo debe de ocurrir en el transcurso de nuestras vidas que va moldeando la percepción que tenemos sobre el tiempo y nos hace ver los días o los años cada vez más cortos.
La rutina diaria — hipótesis
Una hipótesis es que nuestro cerebro no se había desarrollado del todo cuando solo eras un niño, y que la percepción del tiempo se basa en nuestra propia percepción de la existencia. Por ejemplo, un niño de 10 años experimentará un año como si se tratara del 10% de su propia vida, pero un adulto de 100 años experimentará ese mismo año como si se tratara de un mes, pues solo representa el 1% de su existencia.
Comparando a estas dos personas, el niño experimentaría ese año como si se tratara de diez. Eso también podría significar que los primeros 10 minutos de la vida de un bebé podrían representar, para él, 10 años de una persona adulta. Esta hipótesis es altamente inquietante, pero no es la respuesta correcta ni la que buscamos que nos satisfaga. Aunque hay una diferencia entre la percepción de un adulto y la de un niño, de hecho se podría revertir; por lo cual no se basa solo en nuestra biología.
Cuando somos apenas unos niños no tenemos experiencias vividas. Todo es nuevo: vamos a la escuela, tenemos diferentes planes —estar en clase, compartir con los amigos, llegar al hogar, ver televisión o realizar alguna labor— todo en un solo día. Pero al llegar a la edad adulta la rutina se simplifica: cuando salimos con amigos escogemos el día que creemos ideal, otro día para las tareas del hogar. Nos sentimos presos de las mismas rutinas en el trabajo.

¿Cómo revertimos este fenómeno?
Nuestra percepción del tiempo va cambiando, pero no se trata de que los días duren menos, sino más bien de que ya no aprendemos tantas cosas. Siempre vamos a buscar nuevas actividades y no se comparte tanto tiempo con las personas: lo que antes se podía hacer en un solo día, en la adultez puede demorarte una semana. Eso significa que la percepción del tiempo se puede revertir intentando hacer la mayor cantidad de actividades en un solo día, buscando experiencias nuevas y variadas para no caer en la monotonía. De esta forma no sentirías que los días pasan tan rápido.
Por lo cual, si eres de las personas que experimentan los años de forma más rápida, piensa por un segundo: podrías estar atrapado en tu propia rutina viendo cómo el tiempo pasa ante ti sin aprender algo nuevo o sin realizar actividades variadas. El mismo borde entre memoria y tiempo que otras carpetas EMM abren con el efecto Mandela o con si vivimos en una simulación.
¿Qué dice la ciencia acerca del fenómeno de la aceleración del tiempo? — Edad y el cerebro
Es posible que este efecto de la aceleración del tiempo se deba a que, cuanto más adultos somos, menos actividad realizamos. Que en realidad se trate de la percepción del tiempo en nuestro cerebro, y que cuando éramos bebés la realidad nos parecía una eternidad.
Tenemos un reloj biológico que regula nuestro ciclo de 24 horas de sueño y lucidez, pero solo rige nuestros ritmos circadianos y no juega ningún papel en el cálculo de los segundos, minutos o meses que pasan. Nadie ha podido encontrar ningún área específica del cerebro dedicada a la percepción del tiempo, sin embargo. Así lo sugiere una nota de BBC Mundo.
La manera en que determinamos el tiempo sigue siendo un misterio. Otras señales del archivo —como el Titanic «perdido en el tiempo»— miden el mismo borde: reloj humano frente a reloj del mundo.

Conoce más sobre otras explicaciones de la aceleración del tiempo
FAQ — ¿se acortaron los días?
¿La Tierra está girando más rápido de verdad? Hay mediciones de días excepcionalmente cortos en milisegundos según servicios de tiempo; esa noticia suele mezclarse con la percepción subjetiva de aceleración.
¿Notar que «el tiempo vuela» es lo mismo? No necesariamente. La percepción psicológica del tiempo no equivale a un cambio del día sidéreo.
¿Este expediente inventa el fenómeno? No: parte de reportes sobre aceleración; separa dato instrumental de sensación cotidiana.
¿Debemos preocuparnos por el calendario? Los ajustes de milisegundos no reescriben tu agenda; el interés del expediente es el misterio percibido, no una alarma.


