Registro OBS-192. Mohenjo Daro es una extraña ciudad encontrada bajo tierra en el valle del Indo, en el actual Pakistán. El expediente conserva el hilo original: anomalías muy extrañas, miles de cadáveres víctimas de una muerte repentina relacionada con «algo que vino del cielo», radiaciones que superarían 50 veces la dosis mortal, y piedras de materia fusionada y cristalizada. ¿Prueba de que en el pasado una civilización nos visitó y usó bombas atómicas contra el ser humano? ¿Qué relación tiene Mohenjo Daro con los textos de los llamados Vimanas?
Carpetas hermanas como el templo imposible de Ollantaytambo, la ciudad subterránea de Derinkuyu, los moáis de Isla de Pascua o el relato de cómo los extraterrestres habrían ayudado a Colón cruzan el mismo mapa: civilizaciones perdidas, tecnología fuera de época y silencio oficial.
Significado de Mohenjo Daro

Actualmente esta ciudad se encuentra bajo las arenas del desierto que hoy conocemos como Pakistán. Allí, en el valle del Indo, encontraríamos la ciudad enterrada de Mohenjo Daro: una ciudad de unos 4600 años de antigüedad en la que sus habitantes desaparecieron de la noche a la mañana y murieron por algo que vino del cielo.
Literalmente, el nombre de esta ciudad significa «el montículo de los muertos». Fue redescubierta hacia 1922 por el departamento arqueológico de la India y, unos diez años después, empezaron los trabajos de excavación a gran escala. Hoy es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
Cadáveres evidencian muerte masiva en Mohenjo Daro
Descubrieron centenares de miles de cadáveres amontonados por toda la ciudad. Encontrar algo así en una vieja ciudad es bastante inusual. Hay cosas muy raras en estos restos: algunos no presentan muchos síntomas de descomposición; los animales, por más de 3000 años, no se habían dignado a desenterrarlos y comérselos. Algo había en los cadáveres que repudiaba esas ansias de supervivencia de los animales que necesitaban comer.
Muchos de estos cadáveres estaban abrazados, como si hubieran estado así mucho tiempo antes de morir: eso indica que murieron de forma repentina; algo que ocurrió en un segundo los mató a todos. Ese algo seguramente vino desde las alturas. Casi todas las estructuras de la ciudad estaban como arrasadas; en el centro había indicios de que algo desde allí destruyó toda la urbe.
Un investigador que pasó varios años en esta ciudad escribió un libro donde expone los casos de los cadáveres que él mismo encontró y mandó a analizar; esos restos mostraron síntomas de envenenamiento por radiación —unas 50 veces la dosis mortal para una persona—. También encontró una especie de piedra negra cristalizada; al analizarla resultó ser jarrones de barro quemados a más de 1600 °C.
Juntemos las piezas: una civilización semienterrada con centenares de miles de cadáveres; la mayoría con envenenamiento por radiación; animales que no querían acercarse a esos cuerpos; elementos quemados a más de 1600 grados; y una posible explosión que lo arrasó todo. ¿Podemos estar hablando de una bomba atómica de hace más de 4600 años? ¿Cómo puede haber caído una bomba hace tantísimo tiempo?
Mohenjo Daro y su relación con extraterrestres
Hay un conocimiento oculto en las logias de masonería que se relaciona con los saberes antiguos de la India: textos que mencionan la existencia de aparatos que descendían de las estrellas y provocaban explosiones con algo parecido a misiles. Esos textos remontarían a una época de hace más de 10.000 años. Investigadores han visto la relación de los Vimanas con ese marco temporal.
Uno de ellos dice haber descubierto hace unos 50 años una extensión inmensa de arena en un desierto de África cristalizada en color verde, tan grande que se perdía de vista. La cristalización le llamó mucho la atención; hizo anotaciones sobre ese fenómeno y publicó en la revista Rocks and Minerals, determinando que algo muy extraño —un calor inmenso— había cristalizado toda esa zona. Posterior a ese extraño descubrimiento en África, 50 años más tarde, se detonó la primera bomba atómica en Nuevo México. ¿Qué es lo que pudo ver? Medio siglo después ocurrió la misma cristalización de color verde que la hallada en el desierto africano.
Radiación nuclear en Mohenjo Daro

Robert Oppenheimer, el padre de la bomba atómica y figura clave del Proyecto Manhattan en la Segunda Guerra Mundial, citó una frase desgarradora: «he desatado el poder del universo y me he convertido en la muerte, destructor de mundos». Lo curioso es que no la inventó: la citó de un libro de la época de los Vimanas llamado Bhagavad-gītā, muy ligado al Ramayana y a otros textos antiguos donde hablan de aparatos que bajaban del cielo y usaban una energía semejante a explosiones o misiles asolando poblaciones.
Años más tarde, en una conferencia, Oppenheimer dijo que la bomba atómica lanzada en Nuevo México fue la primera de la era moderna. ¿Qué quiso decir con esto? ¿Insinuó que desde tiempos antiguos existieron las bombas atómicas? Lo más interesante de esa afirmación es que pareciera que Oppenheimer no fue del todo el «creador» de la bomba, sino que se basó en diversos escritos que hablaban de guerras atómicas del pasado.
La guerra nuclear que destruyó Mohenjo Daro
Dicho esto, el dossier alega que Mohenjo Daro tiene todas las características de esas guerras atómicas y que, de ser así, fueron lanzadas por extraterrestres en tiempos antiguos. Es un tema que deja mucho que pensar: Mohenjo Daro tiene aún muchos misterios sin resolver. Quien quiera otro hilo de intervención no humana puede cruzar también el expediente del ADN extraterrestre en Melanesia.
Mohenjo Daro escrituras
Otro de los misterios de esta civilización antigua es su escritura: un tipo de protoescritura que se asemeja a la de los sumerios y a otras partes del mundo, sobre todo a las escrituras encontradas en la Isla de Pascua —las tablillas rongo rongo—. Es como si en Mohenjo Daro hubiese habido una gran convergencia de diferentes civilizaciones: una de las piezas faltantes de una historia que no está del todo contada.
Preguntas frecuentes
¿Qué es Mohenjo Daro y por qué se llama «montículo de los muertos»?
Es una ciudad de la civilización del valle del Indo, en el actual Pakistán, de unos 4600 años. Su nombre significa «el montículo de los muertos» por los restos humanos hallados bajo las arenas; el dossier la sitúa como escenario de una muerte masiva súbita.
¿Hay indicios de radiación nuclear en Mohenjo Daro?
Según el relato original, un investigador analizó cadáveres con envenenamiento por radiación unas 50 veces la dosis mortal, y halló piedra negra cristalizada —jarrones de barro quemados a más de 1600 °C—. La arqueología convencional disputa esas cifras; el expediente las conserva como núcleo de la hipótesis.
¿Qué tienen que ver los Vimanas y Oppenheimer?
Los textos indios antiguos hablan de Vimanas —aparatos que descendían de las estrellas— y de energías semejantes a misiles. Oppenheimer citó el Bhagavad-gītā («destructor de mundos») y se refirió a la bomba de Nuevo México como la primera «de la era moderna», lo que el dossier lee como eco de guerras atómicas previas.
¿Qué es la arena verde cristalizada de África?
El expediente recuerda un hallazgo publicado en Rocks and Minerals: una extensión inmensa de arena africana cristalizada en verde por un calor extremo. Medio siglo después, la primera bomba atómica en Nuevo México produjo una cristalización similar —el paralelo que alimenta la tesis de detonaciones antiguas.
¿Qué misterio hay en la escritura de Mohenjo Daro?
Su protoescritura se asemeja a la de los sumerios y a las tablillas rongo rongo de Isla de Pascua. El dossier lo interpreta como señal de convergencia entre civilizaciones y pieza faltante de una historia incompleta.
Vídeo: Mohenjo Daro, Harappa y el misterio del ataque nuclear
Documental en español sobre Mohenjo Daro, Harappa y la tesis de una civilización aniquilada por ataque nuclear —cierre del registro OBS-192.



