Coleccionar botellas, postales o estampillas suena cotidiano. Lo inquietante empieza cuando el objeto deja de ser «común» y alguien decide guardar pelusa del ombligo, bolsas de vómito de aerolíneas o el cabello de Abraham Lincoln. Este expediente abre las colecciones más extrañas del mundo: promesas a mentores, récords Guinness y obsesiones que ocupan casas enteras —en la misma línea de rarezas que ya vimos en las cosas más extrañas del desierto y en el mercado de lo bizarro.
No es un inventario suelto: de las muñecas de papel suizas al mago de los Jokers; de la pelusa vendida a un museo a la bola de chicle de ochenta kilos; del pelo de Einstein a la bolsa de la NASA; de los «Paul» firmados por famosos a Pokémon, comida de plástico y catorce mil pares de zapatos. Al final, un Guinness más —Card Captor Sakura— cierra el archivo.
Muñecas de papel
Abrimos el conteo con Malin Fritzell, una mujer suiza que ha dedicado parte de su vida a coleccionar muñecas de papel. Sobre el inicio de la afición no hay mucha información pública, pero desde la década de los sesenta hasta hoy ha reunido más de 5.000 muñecas de papel. El expediente arranca ahí: no con sangre ni crímenes, sino con papel doblado… y una paciencia que ya dura más de medio siglo.
Colección de Jokers

Tony De Santis es un mago italiano que tiene en su poder la mayor colección de Jokers del mundo: más de 8.500 cartas, todas con imágenes distintas. La afición nació de una promesa. Tras heredar de su amigo y mentor una colección de unas 2.000 cartas, Tony juró continuar. Desde entonces dedica parte de su vida a recorrer el mundo en busca de piezas nuevas. A veces lo raro no es el objeto, sino el vínculo que lo sostiene.
Pelusa de su ombligo

Esta es una de las colecciones más extrañas del mundo —y de las más desagradables de la lista—. Su coleccionista es Graham Barker, quien tuvo la idea de guardar la pelusa de su propio ombligo. Lo ha hecho durante más de treinta años y ha acumulado unos 22 gramos. Los tres primeros frascos los vendió a un museo por una suma que no se reveló. Lo que empezó como manía privada terminó etiquetado como pieza de archivo.
Goma de mascar

Barry Chappell ha masticado más de 90.000 chicles; su colección se resume en una bola gigantesca de casi 80 kilos. Era fumador empedernido y decidió dejar el vicio tras el nacimiento de su primer hijo. Sustituyó el cigarrillo por chicles de nicotina… y de ahí nació la afición que, con los años, se convirtió en un proyecto casi lúdico. Una lectura posible: a veces el récord empieza como terapia.
Cabello de los famosos

Las colecciones de John Reznikoff van de documentos históricos a autógrafos de personajes ilustres. Es especialista en preservar historia para futuras generaciones, y entre sus piezas más llamativas está el cabello de figuras históricas: Abraham Lincoln, Edgar Allan Poe, Albert Einstein e incluso Marilyn Monroe. Reliquias íntimas convertidas en archivo —el mismo impulso de conservar lo imposible que late en las figuras de Acámbaro.
Bolsas de vómito

Exactamente 6.290 bolsas de mareo y vómito forman la colección de Niek Vermeulen. Lleva más de cuarenta años reuniendo bolsas de más de 1.000 aerolíneas distintas en más de 160 países. Desde 1986 mantiene el récord. Su bolsa favorita: una del trasbordador espacial Columbia de la NASA que pasó 16 días en el espacio. Lo que los pasajeros desechan, él archiva —incluso lo que voló fuera de la Tierra.
Autógrafos con su propio nombre

El hobby de Paul Schmelzer es coleccionar autógrafos… pero no los habituales. Pide a políticos, escritores y estrellas de cine que copien su nombre: «Paul». Hoy suma más de 70 firmas de puño y letra de personas famosas escribiendo esa misma palabra. Una de las colecciones más extrañas del mundo precisamente porque invierte la lógica del autógrafo: no guarda su firma; guarda la de ellos escribiendo la suya.
Pokemanía

La conocida como Pikabellechu tiene una fascinación extrema por los Pokémon que la llevó al Récord Guinness por la colección más grande de estos personajes. Suma más de 20.000 artículos: muñecos, autos, disfraces… una colección única en el mundo. El mismo archivo que indaga si el mundo Pokémon «existe» deja claro aquí que, al menos como objeto físico, sí: ocupa habitaciones enteras.
Comida de plástico

Es la mayor colección de reproducciones de comida hecha de plástico del mundo: más de 8.000 piezas, también con lugar en el libro Guinness. Su dueña es Akiko Obata, japonesa. Hay hamburguesas, donas, pasteles y platos de origen japonés; el tamaño va de miniaturas a piezas enormes. Comida que no se come —pero que se contabiliza, se exhibe y se certifica.
Colección de zapatos

Darlene Flynn posee una de las colecciones de zapatos más grandes del planeta: entró en el Guinness con más de 14.000 pares reunidos en más de doce años. Destacan una réplica de la zapatilla de cristal de Cenicienta y una bota de su abuela. La colección se apodera de toda la casa —incluido el área del bar y la piscina—. Lo que empieza en el armario termina colonizando el hogar, en la misma lógica de rarezas que asoma en las cosas más bizarras del marketplace.
Otras de las colecciones más extrañas del mundo…
Entre otras colecciones más extrañas del mundo figura también la de Card Captor Sakura con Récord Guinness. El vídeo que cierra este expediente documenta ese hito: otra prueba de que el archivo de lo raro no se agota en ombligos ni en Jokers.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son algunas de las colecciones más extrañas del mundo?
Entre las documentadas en este expediente están las muñecas de papel de Malin Fritzell, los Jokers de Tony De Santis, la pelusa de ombligo de Graham Barker, la bola de chicle de Barry Chappell, el cabello de famosos de John Reznikoff, las bolsas de vómito de Niek Vermeulen, los «Paul» de Paul Schmelzer, el Guinness Pokémon de Pikabellechu, la comida de plástico de Akiko Obata y los más de 14.000 pares de Darlene Flynn.
¿Quién colecciona el cabello de Abraham Lincoln y otros famosos?
John Reznikoff, especialista en preservar documentos e historia, guarda cabello atribuido a figuras como Abraham Lincoln, Edgar Allan Poe, Albert Einstein y Marilyn Monroe, junto a autógrafos y documentos históricos.
¿Cuántas bolsas de vómito tiene Niek Vermeulen?
Su colección suma 6.290 bolsas de mareo de más de 1.000 aerolíneas en más de 160 países; mantiene el récord desde 1986 y su pieza favorita es una del trasbordador Columbia de la NASA.
¿Qué colecciones de esta lista tienen Récord Guinness?
Entre otras, la colección Pokémon de Pikabellechu (más de 20.000 artículos), la comida de plástico de Akiko Obata (más de 8.000 piezas), los zapatos de Darlene Flynn (más de 14.000 pares) y la colección de Card Captor Sakura citada al cierre.
¿En qué consiste la colección de autógrafos de Paul Schmelzer?
No pide la firma habitual del famoso: les pide que escriban su propio nombre, «Paul». Acumula más de 70 autógrafos de políticos, escritores y estrellas de cine con esa palabra.



