La realización de exorcismos católicos es una práctica real y bastante antigua que ha crecido con el paso del tiempo, pero la escasez de sacerdotes con esta especialización también está en aumento. Eso obliga a la Iglesia a buscar otras técnicas efectivas para la liberación de las almas poseídas por demonios, más aún cuando resulta imposible llegar a tantas personas afectadas. Marcos del archivo: posesión demoníaca y señales que mira la Iglesia, la historia de Lucifer y el diablo, el Expediente Warren y si hay entidades atadas a usted. Externos: exorcismo, exorcismo en la Iglesia católica y el reportaje de la BBC sobre el curso del Vaticano.
Exorcismos católicos a nivel mundial
Un exorcismo se lleva a cabo cuando un demonio posee la mente o el cuerpo de una persona, manteniendo una especie de duelo entre un sacerdote, la persona en cuestión y el maligno.
De acuerdo con informes actualizados, el Vaticano organiza un curso cuyo objetivo es entrenar sacerdotes en exorcismos, después de que ocurriera un aumento en la necesidad de esta práctica que busca liberar a las personas de los demonios que podrían haberlas poseído.
En un comunicado, el padre de la Iglesia católica Cesare Truqui dijo:
«La lucha contra el maligno, que comenzó en el origen del mundo, está destinada a durar hasta el fin del mundo. Pero hoy nos encontramos en una etapa crucial de la historia: muchos cristianos ya no creen en la existencia del diablo, se nombran pocos exorcistas y ya no hay sacerdotes jóvenes dispuestos a aprender la doctrina y la práctica de la liberación de las almas».
Iglesia católica en busca de más exorcistas
Se anunció la realización de una conferencia que debía contar con la participación de al menos 250 sacerdotes de todo el mundo, tras la demanda tan grande que existe en la actualidad de esta práctica.
Estadísticamente ha aumentado la cantidad de exorcismos solicitados en los últimos años en todo el mundo. Se ha logrado determinar que aproximadamente 500.000 personas han tenido que recurrir solo en Italia —cifra que recoge la prensa internacional, entre ella la BBC—.
Según los sacerdotes, la razón del aumento en la solicitud y práctica de exorcismos católicos es algo que no logran explicar del todo, aunque varios tienen sus teorías personales. Tal es el caso del sacerdote de Nueva York Anthony Barratt, quien emitió el siguiente comunicado:
«La demanda de exorcismos está creciendo, increíblemente. Creo que se debe en parte a Internet, que hace que Satanás sea tan accesible. Las películas y los programas de televisión también son un factor. Hay una fascinación».
Según el sacerdote Barratt, la principal causa del aumento de exorcismos sería Internet: una herramienta que pondría a las personas en contacto con el mismo demonio. Amplía el mapa demoníaco con la verdadera historia de Lucifer y el Expediente Warren.

¿Cómo se hace un exorcismo? Exorcismos por teléfono
Los sacerdotes han venido discutiendo otras formas de afrontar la gran demanda de exorcismos y han llegado a la conclusión de hacer el ritual de expulsión de demonios por teléfono, para cumplir con las solicitudes de todas las personas que requieren de su ayuda. Esta práctica ya se ha venido realizando con buenos resultados, y dejan los casos extremadamente graves para afrontarlos personalmente.
La nueva forma de afrontar el ritual del exorcismo católico incluye leer el Ritual Romano de Exorcismo, elaborado en el marco del pontificado del Papa León XIII del año 1884.
Exorcismo en el Vaticano

Ante lo antes mencionado, el cardenal Ernest Simoni emitió un comunicado diciendo: «Hay sacerdotes que llevan a cabo exorcismos en sus teléfonos móviles. Eso es posible gracias a Jesús».
Por otra parte, existen muchos hechos relacionados con los exorcismos que están causando daño a la población. En datos compartidos por las iglesias del Reino Unido, a fines del año pasado hubo al menos 1.500 casos de abuso físico relacionados con la brujería o con la posesión demoníaca. Por eso resulta supremamente importante que, al sospecharse algún tipo de posesión, la práctica del exorcismo sea realizada exclusivamente por el sacerdote especializado. Relacionado: lo que estaba en el archivo secreto del Vaticano.
Además de esto, debe estarse al pendiente y analizar correctamente los hechos que identificarían si se está o no bajo la posesión de un demonio, pues existen algunos síntomas de enfermedades mentales que pueden confundirse con una posesión. Ver también: síntomas de posesión que mira la Iglesia hoy.
Exorcismo real
Ante esto, un exorcista bastante preocupado declaró en un comunicado lo siguiente:
«Es solo en los últimos años que la demanda ha aumentado enormemente. Lo que estoy descubriendo desesperadamente es gente que en sus propias mentes cree, con razón o sin ella, que están afligidos por un espíritu maligno».
No puede pasarse por alto bajo ningún concepto que esta es una práctica seria y que debe realizarse exclusivamente tras la autorización del Vaticano.
Preguntas frecuentes
¿Qué son los exorcismos católicos?
Son el ritual de la Iglesia para liberar a una persona cuya mente o cuerpo se considera poseído por un demonio: un duelo entre sacerdote, afectado y el maligno, bajo protocolos oficiales.
¿Por qué aumenta la demanda de exorcistas?
Hay datos concretos: el curso y la conferencia de unos 250 sacerdotes, la cifra de ~500.000 solicitudes en Italia (BBC) y la lectura de Anthony Barratt: Internet, cine y TV hacen más accesible la fascinación por Satanás.
¿Se pueden hacer exorcismos por teléfono?
Sí, según el relato: sacerdotes leen el Ritual Romano (León XIII, 1884) por teléfono en casos no extremos; el cardenal Ernest Simoni afirmó que es posible «gracias a Jesús». Los casos gravísimos se atienden en persona.
¿Quién puede realizar un exorcismo real?
Exclusivamente un sacerdote especializado y autorizado por el Vaticano. El expediente advierte contra abusos físicos ligados a brujería/posesión y contra confundir síntomas de enfermedad mental con posesión.
¿Qué dijo Cesare Truqui sobre los exorcistas?
Que la lucha contra el maligno dura hasta el fin del mundo; que muchos cristianos ya no creen en el diablo; que se nombran pocos exorcistas y faltan jóvenes dispuestos a aprender la doctrina de la liberación.



