Son muchos los misterios y enigmas que rodean al Triángulo de las Bermudas. Este triángulo es una locación geográfica situada entre las Islas Bermudas, Puerto Rico y la ciudad de Miami; se forma así un triángulo equilátero. Entre los muchos misterios se habla de miles de desapariciones sin explicar, pero se sabe del caso particular de una de las pocas personas —si no la única— que ha regresado con vida del Triángulo de las Bermudas. ¿Por qué no te quedas y descubres su historia? Aquí te la contamos.
Otras carpetas EMM —desde los vórtices viles de Ivan Sanderson hasta los misterios del lago Michigan— cruzan el mismo borde entre desapariciones marítimas, anomalías y mapas que no cuadran.
Volvió del Triángulo de las Bermudas después de 7 años
La historia que un hombre ha contado a las autoridades de Florida, Estados Unidos, es impactante: pareciera sacada de una película de ciencia ficción. Nos referimos a lo que le pasó a Thomas Brown, de entonces 56 años, el 29 de octubre del año 2009. Sus afirmaciones podrían arrojar nuevas pistas sobre los secretos que envuelven a este enigmático lugar, abriendo paso a nuevas teorías que aún están sin respuesta.
Thomas Brown zarpó mar adentro con su lancha desde Florida, dejándole una nota en la habitación de hotel a su esposa Martha donde le decía que iría a dar un paseo en el bote y que pronto regresaría.
Lo que no sabían era que esa sería la última vez que iban a saber de Thomas en los próximos 7 años: nadie lo vio, las autoridades pusieron fin a su búsqueda y nadie lo vio por ningún lado; era como si la tierra o el mar se lo hubiese tragado. Los años pasaron y su esposa aún lo recordaba. Fue el 25 de agosto del año 2016 cuando recibió una llamada de la policía de Florida: le pedían presentarse con urgencia a un centro médico para tratar un asunto de la desaparición de su esposo.
Ella lo tomó con calma; creyó que era para reconocer el bote o parte de este. Sin embargo, cuando Martha llegó al centro médico el alma se le partió en dos: vio a su esposo sentado en una camilla del hospital, mal oliente, sin dientes, cansado, flaco, llorando de felicidad al verla, sin fuerzas para correr a abrazarla. «Es él», dijo un policía.

La increíble historia de Thomas Brown
Thomas cuenta que salió a relajarse un poco en su bote. Cuando quiso regresar se dio cuenta de que su bote no arrancó: todo parecía estar en orden, nada estaba roto o fuera de lugar. Prendió la radio; esta tampoco funcionaba. Encendió una luz de bengala por si algún barco o bote de la zona lo veía: había un ruido y nada más que eso. Decidió tomarse las cosas con calma. Llegó la noche y lanzó la segunda bengala de nuevo: nada. Decidió dormir. A la mañana siguiente el vaivén del barco ya no se sentía; pareciera que hubiera sido anclado al muelle. Pero cuando Thomas abrió la puerta del pequeño cuarto, la luz del sol le cegó los ojos; tanteando sus pasos logró salir y, de a poco, su vista se fue adaptando a la luz de aquel sol resplandeciente.
El naufragio de Thomas Brown
Era una isla con plantas y arena como cualquier otra. Lo que más le llamó la atención era una especie de musgo de color rojo esparcido por todos lados, que nunca había visto, con olor ferroso: toda la isla olía a él. Más lejos había al menos más de una docena de botes encallados, partes del fuselaje de un avión y un mono que lo miraba.
Thomas decidió recorrer la isla en busca de civilización; caminó por una hora para regresar de nuevo al mismo sitio. Él lo sabía: durante la noche había encallado en la isla desierta, y debía esperar que lo rescataran o intentar algo para que lo vieran. La comida de su bote se estaba acabando; debía salir a buscar agua y alimento, y así pasaron los días, semanas y meses. Se las había arreglado para obtener agua por las hojas de las plantas en las mañanas y un proceso de recolección de agua llamado condensación.
¿Cómo sobrevivió Thomas Brown en el Triángulo de las Bermudas?
Aprendió a hacer fuego con el musgo rojo, construyó un refugio, recolectó helechos para los días lluviosos y fabricó una cama con hojas de palma. Comía algo que parecían ostras y, a veces, con suerte, pescaba; aprendió a extraer raíces de árboles, comerlas, y guardaba una lata de atún para alguna emergencia. Pronto Thomas comenzó a cansarse de la misma comida de siempre y recordó el mono que siempre lo veía de lejos, y eso era bueno porque tenía algo que hacer.
Thomas se dispuso a cazar al mono: todos los días lo veía y, cuando llegaba a él, ya no estaba. Repetidas veces intentaba cazar el mono, pero nunca lo logró. Pasó un año después de aquel suceso. Después comenzó a notar que sus labios se le llenaban de llagas, su boca estaba seca y había bajado mucho de peso; ahora estaba flaco, sin fuerzas ni esperanzas. Los dientes comenzaron a caérsele; el tiempo se le agotaba y sabía que, tarde o temprano, moriría de hambre y solo en aquella isla.

Regreso del único hombre superviviente del Triángulo de las Bermudas
Tomó la decisión de fabricar una especie de velas para el bote y un par de remos, y pensó que, si moría, lo haría en el intento. Una vez más emprendió el viaje hacia el mar desconocido: pasó el día entero remando, con la vista perdida, pensando en que estaba loco. Llegó la noche, dejó sus remos y se dispuso a dormir.
Escuchó unos fuertes golpes en la puerta: hay alguien allí; era una voz. Thomas se puso de pie y abrió la puerta. Eran dos hombres con uniformes de guardacostas. Los miró asombrado; no lo podía creer: los tocó, los olió, y se cayó llorando al piso de aquel camarote feo y descuidado, pues lo habían rescatado.
Preguntas sin respuesta acerca del viaje de Thomas por las Bermudas
Thomas fue trasladado al centro médico; su esposa Martha fue notificada y fue dado de alta a los pocos días. Sin embargo, quedaron aún cosas curiosas que dejan a la imaginación, por ejemplo:
- ¿Por qué un mono? ¿Era real o era producto de su imaginación / alucinaciones?
- No existe ningún musgo rojo —al menos en esa zona del mundo— y el musgo rojo conocido vive de agua dulce y no salada. ¿Qué era este tipo de musgo entonces?
- Thomas afirma haber llevado la cuenta y dijo haber estado en esa isla casi un año, y sabemos que eran siete. ¿Es posible que Thomas viajara en el tiempo o simplemente hizo mal las cuentas?
- ¿De dónde eran los barcos y el avión que estaba en la isla?
- ¿Por qué Thomas decidió volver hasta que pasó un año en la isla?
- ¿La isla era otra dimensión?
Carpetas hermanas como el vuelo 914 que aterrizó 37 años después, el Proyecto Filadelfia de Al Bielek o el caso de el chico que desapareció y apareció 3 años después mantienen abierta la misma pregunta sobre tiempo perdido y regresos imposibles.
Por qué los barcos desaparecen en el Triángulo de las Bermudas — teorías
Queda el interrogante: ¿por qué desaparecen barcos y aeronaves en el Triángulo de las Bermudas? Amplía con el vídeo de GENIAL sobre la nueva teoría que intenta explicar esas desapariciones.
FAQ — Thomas Brown y el Triángulo de las Bermudas
¿Quién es Thomas Brown en este expediente? El hombre que, según el relato, regresó tras años perdido: isla, musgo rojo, mono, Martha y el interrogatorio de las autoridades de Florida.
¿Hay prueba oficial de su naufragio? Consta su declaración ante las autoridades, con las seis preguntas; pero eso no es un veredicto científico sobre el Triángulo.
¿Qué papel juega Martha? Es pieza central del relato familiar y emocional.
¿El Triángulo quedó «resuelto»? No. Un regreso imposible pertenece al mito; las desapariciones siguen siendo carpeta abierta.



