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Muchos quieren saber quién es el hombre que reveló el último secreto de los muertos. En Japón, hoy en día hay empresas que ayudan a desaparecer personas.

Si alguien por alguna razón quiere dejar su vida y empezar una nueva, indistintamente cual sea el motivo que lo lleve a tomar esta drástica decisión, simplemente contrata a esta empresa y listo, se desvanecía de la faz de la tierra, como si nunca hubiese existido.

Lo ayudaban a irse a otro lugar para comenzar de nuevo, nueva identidad, nuevo nombre, trabajo, casa, en fin, un cambio total. Esto ha sorprendido a muchas personas y más aún, las que no conocen la cultura japonesa.

Esto no es nuevo, tiene mucho tiempo pasando. Como ejemplo, tenemos el caso que presentó la BBC, el cual ha generado tanto impacto que ha sido compartido por miles de medios de comunicación del todo el mundo.

Bill Edgar
Bill accede a narrar los secretos de los fallecidos, quienes lo autorizan para interrumpir el funeral.

Insólita petición

El artículo publicado hace poco, se tituló: “soy un confesor de ataúd, el hombre al que le pagan por revelar secretos de los muertos durante sus funerales”. Cuenta una historia tan extraña que es hasta difícil de creer. Este hombre, Bill Edgar, va a los funerales y libera las confesiones de los que acaban de morir.

Para este hombre, es un trabajo donde gana muy bien, él mismo dice en el artículo que antes era un detective privado. Un día, trabajando para un hombre que estaba muriendo en Australia, el enfermo le comentó que quería hacer algo para su funeral, que estaba cerca.

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Bill le respondió que se apoyara en su familia y amigos para que le cumplieran su última voluntad, pero el enfermo le respondió que no la harían porque no les gustaría. Pues Bill se ofreció a hacerlo él y allí comenzó todo su nuevo trabajo, ganándose la vida interrumpiendo funerales.

El confesor

Sin que nadie lo supiera, Bill interrumpió el funeral y habló por el fallecido. Este trabajo lo llamó confesor de ataúd. En cierto momento del funeral, él se levanta e interrumpe, abriendo un sobre y leyendo las palabras escritas por la persona que falleció y que no pudo decir. Este servicio no es económico, ya que cobra 7.000 dólares por la confesión.

Su trabajo es real. Él habla en nombre de las personas que acaban de fallecer y dice lo que el muerto no dijo en público. Por lo general, son secretos que no pueden llevárselos a la tumba.

¿Cuántas personas guardan cosas en su corazón, de las cuales no hablan y cuando mueren no tuvieron el valor de revelarlo? Y lo dicen a través de otras personas como en el caso de Bill Edgar, el hombre que reveló el último secreto de los muertos. Este mundo está descontrolado.

Según sus propias palabras, “no respeta a los vivos”. En cambio, su lealtad está con los clientes recién fallecidos que contratan al Sr. Edgar -conocido como “el confesor de ataúdes”- para que cumpla sus deseos desde el más allá.

Se ha “colado” en 22 funerales y servicios funerarios en nombre de sus clientes. Su insólito trabajo está destinado a ser llevado a la pantalla en una serie de televisión o en una película. “Tienen que tener una voz y yo les presto mi voz”, dijo.

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Los dolientes están deseando conocer los secretos

Vestido con un pantalón y un chaleco a medida, Bill comenta que es muy respetuoso en su trabajo. “En realidad, me mezclo con los dolientes. Me siento con la familia y los amigos. Me siento en medio con todos”.

A pesar de la naturaleza conflictiva de su trabajo, asegura que “una vez que tienes a la multitud de tu lado, tienes bastante razón”, porque los dolientes estaban deseosos de saber lo que no se había dicho. Algunos clientes nunca tuvieron la oportunidad de revelar sus secretos mientras estaban vivos.

“He estado en un servicio religioso en el que tuve que pedirle al sacerdote que se sentara y se callara porque mi cliente no quería un servicio religioso”, dijo. “Se ofendió bastante, pero al mismo tiempo lo entendió”. Y así como éstas, hay muchas anécdotas, pero lo importante es que los presentes respetan su rol.

Un caso real

Para los medios, la historia de Bill Edgar es sorprendente, pues en detalle, confesó la forma en que realiza su trabajo, tal como mostraremos a continuación.

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