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Crónicas del Futuro: hombre despierta en el año 3906 tras un coma

14 OCT 2016 7 min de lectura 51 lecturas +51% tendencia
Crónicas del Futuro: hombre despierta en el año 3906 tras un coma
Imagen de archivo · El mundo del Misterio

Es muy posible que hayamos deseado alguna vez viajar en el tiempo, ya sea al pasado o al futuro. Corregir un error, prevenir una tragedia o, simplemente, saber cómo será la Tierra dentro de siglos. Hay personas que afirman haberlo hecho en circunstancias muy extrañas. Este expediente, sin embargo, está fuera de los límites habituales: un hombre que dijo haber despertado en el año 3906 después de caer en coma… y lo que contó quedó sellado en unas Crónicas del Futuro.

Aquí recorremos el caso completo: el educador alemán Paul Amadeus Dienach, el hospital de Ginebra, el diario hermético, el alumno Georgios Papachatzis, el maletín, la tuberculosis de 1924, la traducción de catorce años, el veto masónico, el libro que casi desaparece y la memoria del cuerpo de Andrew Northman en el siglo XL.

Si este pasillo del archivo te suena, ya guardamos el mito bursátil de Andrew Carlssin, el vídeo bajo el fregadero de Hakan Nordkvist y la cámara del viajero en Pensilvania.

Paul Amadeus Dienach despierta en el año 3906

Paul Amadeus Dienach fue un educador alemán que en 1921 sufrió una enfermedad muy extraña. Lo deterioró hasta caer en coma durante poco más de un año, recluido en un hospital de Ginebra. Fuentes posteriores hablan a menudo de una forma de encefalitis letárgica —la «enfermedad del sueño»—, pero el núcleo del expediente es el mismo: un cuerpo dormido y una conciencia que, según él, no se quedó quieta.

El día que despertó y pudo recuperarse se volvió poco sociable, muy silencioso… y se le veía escribiendo mucho. Escribía anotaciones misteriosas que a nadie quería mostrar. Pasaba largas horas frente a lo que llamaba su diario, y lo guardaba con hermetismo. No era un manuscrito para amigos: era un secreto.

Diario manuscrito abierto — archivo visual de los escritos de Paul Amadeus Dienach
El diario hermético: lo que Dienach escribió tras el coma y no quiso mostrar… hasta que el maletín cambió de manos.

El alumno de Paul Amadeus Dienach

En 1922 viaja a Grecia con la salud muy deteriorada: esperaba mejorar allí su calidad de vida. Conoce a Georgios Papachatzis, quien se convertiría en su alumno y fiel seguidor. Entablan una amistad sólida. Pero el tiempo vuelve a pasar factura: la salud de Dienach se deteriora otra vez y lo motiva a irse de nuevo… esta vez de forma definitiva.

Antes de partir por última vez, Dienach le entrega a Papachatzis un maletín con documentos muy personales y le autoriza a leerlos bajo una condición: no mostrarlos a nadie. Pasa el tiempo. En 1924, Georgios recibe la noticia: su maestro Paul Amadeus Dienach ha muerto de tuberculosis.

¿Qué decían los escritos de Paul Amadeus Dienach?

Durante un periodo de catorce años, Papachatzis traduce gradualmente los escritos. Al principio piensa que narran una historia o novela de fantasía —quizá una distracción del maestro—. Luego se da cuenta de otra cosa: era el diario de hechos que le habían ocurrido a Dienach, plasmados según iba recordando.

Por temor a ser tratado de loco, Paul nunca había revelado a nadie el contenido. Eran sus memorias de todo lo vivido durante el coma: una historia en la que narraba haber hecho un viaje en el tiempo al año 3906… y de la que parecía tener bastante información. Medios y ensayos posteriores —por ejemplo Código Oculto o el resumen de El Ciudadano— retoman ese mismo arco sin borrar las anécdotas del dossier.

Los masones ocultaron los escritos de Paul Dienach: ¿por qué?

Una vez completadas las traducciones, Papachatzis —que era masón— decide compartir el contenido con un grupo muy reducido y selecto de amigos masones. Ese círculo pone los escritos a disposición del círculo filosófico de la masonería… pero prohíbe que salgan a la luz: consideran que las personas «comunes» no estaban preparadas para conocer esa información.

Las Crónicas del Futuro: memorias de Dienach

A pesar de las advertencias y prohibiciones, Papachatzis decide hacer públicos los escritos y saca una versión en libro: Las Crónicas del Futuro. La decisión le trae problemas: lo despiden de su empleo, la logia masónica lo declara hereje y, misteriosamente, los ejemplares del libro desaparecen sin dejar rastro. Solo algunos pocos se pueden encontrar hoy.

Lo que recordaba Dienach de su viaje en el tiempo

En los registros del diario, Dienach relata que mientras estuvo en coma despertó en el año 3906. Por alguna razón extraña, su conciencia viajó en el cuerpo de un hombre llamado Andrew Northman. Las personas de ese año, con tecnología avanzada, detectaron que una conciencia del pasado había traspasado a su tiempo… y decidieron contarle todo sobre la humanidad de aquella época.

Ciudad futurista de noche — archivo visual del año 3906
El escenario que el diario proyecta hacia el siglo XL: una humanidad distinta… y una memoria que Dienach escribió de vuelta en el XX.

Le dijeron que en esa época existía en la Tierra una nueva raza de seres humanos: los Homo Novus Occidantalis, una nueva etapa en la evolución humana. El libro es extenso; este expediente resume los aspectos más impactantes del futuro que —según Dienach— vio.

Entre el año 2000 y 2300 habría un periodo oscuro: contaminación grave, sobrepoblación, desigualdad económica entre los pueblos y problemas con los sistemas monetarios.

En 2204 se produce la colonización más amplia de la historia: más de 20 millones de personas se establecen en la superficie de Marte. Pero en 2265 un desastre natural borra del planeta rojo toda la vida llegada de la Tierra. Eso hace que la humanidad abandone para siempre cualquier proyecto con ese planeta.

En 2309, producto de los conflictos entre países, se produce la Gran Guerra Mundial, que acaba con la civilización como hoy la conocemos.

Entre el año 2400 y 4000 llega la era de oro: los seres humanos se califican no por lo material ni por lo tecnológico, sino por el desarrollo espiritual y emocional. En esa era, según el diario, las personas solo trabajan dos años durante toda su vida —entre los 17 y los 19—. La población mundial es de mil millones de habitantes: apenas una sexta parte de los que somos hoy, gozando de abundantes recursos para vivir a plenitud.

¿Será posible que este hombre haya viajado al futuro y haya visto lo que sucederá con la humanidad cientos de años adelante? ¿O tenía, simplemente, una imaginación extraordinaria? Otras piezas del mismo pasillo —recuerdos que no cuadran o saltos que parecen prueba— están en el efecto Mandela. Para una narración en español del arco Dienach / 3906, el vídeo al final del expediente.

Preguntas frecuentes sobre Paul Amadeus Dienach

¿Quién fue Paul Amadeus Dienach?

Un educador alemán que en 1921 cayó en coma en Ginebra y, al despertar, escribió un diario hermético sobre un supuesto viaje de conciencia al año 3906.

¿Quién era Georgios Papachatzis?

Su alumno y amigo en Grecia. Recibió el maletín con los escritos, los tradujo durante catorce años y, pese a la oposición masónica, publicó Las Crónicas del Futuro.

¿Qué es Andrew Northman en este relato?

El hombre del año 3906 en cuyo cuerpo, según el diario, se alojó la conciencia de Dienach mientras su cuerpo del siglo XX permanecía en coma.

¿Por qué los masones ocultaron los escritos?

Papachatzis los compartió con un círculo selecto; ese grupo permitió su estudio interno pero prohibió la difusión pública, al considerar que la gente común «no estaba preparada».

¿Qué predice el diario sobre Marte y la era de oro?

Colonización masiva en 2204, desastre en 2265 que borra la vida terrestre en Marte, Gran Guerra en 2309 y, entre 2400 y 4000, una era de oro espiritual con población de mil millones y solo dos años de trabajo en la vida.

Vídeo: Paul Amadeus Dienach y el año 3906

Un solo bloque al final, en español: la narración de Historias del Loop sobre el coma de Dienach, el diario y el despertar en el año 3906.

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