El contacto con extraterrestres sigue siendo un expediente abierto: hay quien niega que pueda existir vida fuera de la Tierra… y quien sostiene que lo infinito del universo hace imposible que estemos solos. Entre medias, aparecen las voces que hablan de cientos de civilizaciones a nuestro alrededor, listas —o al menos capaces— de llamar a la puerta. Justo ahí chocan dos piezas del dossier: la paradoja de Fermi y el efecto de la atención selectiva. Mismo archivo: comunicación con extraterrestres, la hipótesis del zoológico, cabezas de extraterrestres en piedra y los secretos de Fidel Castro sobre ET.
La paradoja de Fermi

La paradoja se apoya en lo dicho por el científico Enrico Fermi en 1950:
«La creencia común de que el universo posee numerosas civilizaciones avanzadas tecnológicamente, combinada con nuestras observaciones que sugieren todo lo contrario es paradójica, sugiriendo que nuestro conocimiento o nuestras observaciones son defectuosas o incompletas.»
Los avistamientos no los ha visto «todo el mundo», y no todo el mundo cree que existan más civilizaciones que la nuestra. Lo que sí cabe afirmar —sin cerrar el caso— es que las observaciones humanas son incompletas y defectuosas. Por eso no se puede decretar, de forma contundente y única, que los extraterrestres no existen.
Según la paradoja de Fermi, la falta de evidencia del contacto con extraterrestres no implica que el contacto no se haya efectuado. Más aún: hay quien sostiene que el contacto sí ha existido y que hay múltiples pruebas que lo certifican. Obvio: la paradoja es de 1950. Desde entonces hasta hoy han cambiado muchas cosas… y, aun así, la pregunta de Fermi sigue abierta.
El efecto de la atención selectiva — ceguera por falta de atención
En los años 90, en Estados Unidos, dos psicólogos montaron un experimento sencillo: un vídeo corto donde varias personas se pasan una pelota. Al observador se le pide contar cuántos pases se realizan. En mitad de la escena aparece un hombre con un traje de gorila, que camina y se mueve por el centro del grupo… y, aun así, los que cuentan y cuentan los pases no se percatan del personaje disfrazado.
Más de la mitad de los observadores no notó la presencia del gorila. Ese fallo no es un chiste de laboratorio: es uno de los mejores ejemplos de atención selectiva o ceguera por falta de atención. Si el cerebro puede «borrar» un gorila en el pasillo, ¿qué más puede estar borrando en el cielo?
Contacto con extraterrestres — ¿por qué es difícil hallar señales de vida extraterrestre?

Los neuropsicólogos españoles Gabriel de la Torre y Manuel García han planteado que la paradoja de Fermi, sumada a la atención selectiva —o «ceguera por falta de atención»—, puede estar evitando que los científicos hallen señales de vida extraterrestre. La tesis es incómoda: los extraterrestres no paran de dar señales de su existencia y de su contacto con nosotros; nosotros no estamos lo suficientemente atentos… y nos cerramos mentalmente para poder escucharlos.
Para explicar esa situación, Gabriel de la Torre señaló:
«Cuando pensamos en otros seres inteligentes, tendemos a verlos desde nuestro tamiz perceptivo y de conciencia, sin embargo, estamos limitados por nuestra visión sui generis del mundo, y es difícil para nosotros admitirlo. Estamos tratando de contemplar otras posibilidades, por ejemplo, seres de dimensiones que nuestra mente no puede captar, o inteligencias basadas en materia oscura o formas de energía, que constituyen casi el 95% del universo y que apenas estamos empezando a vislumbrar. Incluso existe la posibilidad de que existan otros universos, como lo indican los textos de Stephen Hawking y otros científicos.»
Señales de vida extraterrestre
Las señales de vida extraterrestre son múltiples, variadas y constantes. Lo que las vuelve «invisibles» no es siempre el silencio del cosmos: es la distracción humana y su incredulidad. La concepción humana del espacio queda limitada por el cerebro; las señales pueden estar frente a nosotros… y el hombre no ser capaz de identificarlas. El ejemplo más representativo de ese hecho es el experimento del gorila, que hoy se conoce como el «Efecto de Gorila Cósmico».
Civilizaciones extraterrestres
Investigadores del contacto con extraterrestres han propuesto una forma novedosa de clasificar las posibles civilizaciones inteligentes según su: longevidad, biología, aspectos psicosociales, distribución del espacio y progreso tecnológico. No es solo «¿hay alguien ahí?»: es preguntar qué tipo de alguien podría estar ahí… y por qué nuestra mirada no lo registra. El hilo continúa en una civilización no-humana perdida y en la propia búsqueda de comunicación.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la paradoja de Fermi?
Es la tensión, planteada en torno a Enrico Fermi (1950), entre la idea de muchas civilizaciones tecnológicas en el universo y la aparente ausencia de evidencia clara de su presencia.
¿Qué es la atención selectiva o ceguera por falta de atención?
Es el fallo perceptual por el que, al concentrarnos en una tarea (contar pases de una pelota), podemos no ver un estímulo obvio —como un hombre disfrazado de gorila— aunque pase por el centro de la escena.
¿Quiénes relacionan la paradoja de Fermi con la atención selectiva?
Los neuropsicólogos españoles Gabriel de la Torre y Manuel García: plantean que ese sesgo atencional puede estar impidiendo detectar señales de vida extraterrestre que, en su lectura, ya existen.
¿Qué es el Efecto de Gorila Cósmico?
Es la extensión del experimento del gorila al cosmos: las señales de vida extraterrestre podrían estar delante y, aun así, no registrarlas por el filtro de nuestra atención y de nuestras expectativas.
¿Cómo se clasifican las civilizaciones extraterrestres en este expediente?
Por longevidad, biología, aspectos psicosociales, distribución en el espacio y progreso tecnológico: un marco para pensar qué tipo de inteligencia podría estar ahí, no solo si «existe» o no.
Test de atención selectiva — ¿por qué no vemos a los extraterrestres?
Para que compruebes por tu cuenta la realidad de la atención selectiva —y cómo esa ceguera puede haber impedido reconocer señales de vida extraterrestre—, aquí tienes el test clásico: el mismo tipo de efecto conocido como ceguera por falta de atención.



