¿Las sirenas existen? En 1997 científicos grabaron en las profundidades del Pacífico un sonido orgánico sin identificar completo: el Bloop. A inicios de los 2000, varamientos de ballenas se vincularon a pruebas de sonar militar. Este dossier reúne el hilo NOAA–McCormick, los testimonios de campo, la teoría del simio acuático y los relatos de marineros —desde el mito griego hasta los «avistamientos» que circulan hoy.
Si te interesan criaturas liminales y expedientes vivos, cruza también si existen los duendes, la historia de Lucifer, los fantasmas del metro de Caracas, el testimonio de vida antes de nacer y el misterio del escape de Alcatraz.
Descubrimientos científicos de sirenas
En Washington, en 2004, dos niños fueron de los primeros en llegar a un varamiento masivo de ballenas. Grabaron con su móvil y aseguraron haber visto un cuerpo. Más tarde las versiones oficiales cambiaron: la marina se llevó los restos. Ellos insistieron en que vieron el cuerpo de una sirena.
Vídeo de los niños que grabaron una sirena en el Estado de Washington
El 4 de abril de 2004, en una playa del estado de Washington, ocurrió uno de los mayores varamientos de ballenas registrados en Estados Unidos. Un equipo de la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica) llegó a investigar la causa del varamiento masivo.
El biólogo marino Brian McCormick, al frente de la investigación, había publicado hacia el año 2000 un estudio que relacionaba varamientos con pruebas de sonares militares. Ese trabajo obligó a suspender el programa ese mismo año: McCormick y su equipo sospechaban que la marina había reactivado el sonar. Dos miembros del equipo afirmarían después haber escuchado el canto de una sirena —material que, según ellos, nunca salió a la luz completa.
Historia de sirenas reales — Investigación del Dr. McCormick en la NOAA
Robertson (del equipo) describió la escena al llegar: zona acordonada, personal de la marina y figuras con trajes especiales de protección contra materiales peligrosos. No sabían si eran biólogos o sanitarios. Recogieron muestras a toda prisa ante la tormenta que se acercaba. Cuando la marina se retiró, comprobaron que no se había abierto ningún animal ni practicado autopsia: el animal, según su relato, era una sirena.
Brian sabía que necesitaba más que tejidos para sostener la teoría del sonar. La NOAA tenía dispositivos de audio cerca: flora, fauna e incluso actividad sísmica. En la grabación: primero el sonido de las ballenas; luego lo que parecía el sonar de la marina; después un silencio; luego una explosión horrible de oír. Catalogando esa explosión, casi pasa por alto lo que vino después: el grito de un animal —la misma criatura del Bloop de 1997, pero con una grabación más larga. El grito animal más complejo que habían oído: no sabían de dónde venía, solo que esa criatura había vuelto… y la asociaron a una sirena.
Testimonio de sirenas — bióloga de campo de la NOAA
McCormick fue de los primeros en vincular varamientos masivos con el sonar militar, pero ni él había visto algo así. Davis, bióloga de campo, recuerda la sangre que salía por los oídos de las ballenas: traumatismo interno grave. Tomaron muestras para laboratorio.
Esperaban colapso de órganos; hallaron otra cosa: traumatismos contundentes y lesiones circulares en todas las muestras. Brian propuso infrasonidos —ondas de frecuencia ultra baja, teóricamente usables como arma— capaces de devastar tejidos vivos. El microscopio mostraba heridas catastróficas por impacto atribuidas a un sonar nuevo: no solo ahuyentaba ballenas a aguas poco profundas; parecía matarlas.
En varamientos previos con implicación naval, la NOAA hallaba ballenas muertas por asfixia al encallar. Aquí el patrón era distinto: no el colapso esperado, sino ese daño por impacto.
¿Existen las sirenas en la vida real?
Circula un vídeo —se dice grabado en 2009 en instalaciones navales de Beaufort, Carolina del Sur— que muestra un tanque con peces o mamíferos… y, tras un rato, una mano apoyada en el cristal. La autenticidad es disputada; la marina lo califica de falso. Quienes creen en la fuga argumentan que siempre existe riesgo de filtración cuando hay control estricto sobre información clasificada.
Según ese relato, la marina tendría en su poder una criatura recogida en Washington —aunque no fueron los primeros en llegar a la playa. En los meses siguientes, el equipo NOAA respondió a un incremento de varamientos en ambas costas de EE. UU. e informes similares en el mundo. Paul Robertson (ayudante de investigación) dice que alertaron a agencias marinas por las «explosiones» de sonar… y empezaron a oír otras cosas: rumores de cuerpos arrastrados con las ballenas, y autoridades siempre cerca para controlar la escena.
Sirenas: la nueva evidencia — testimonios de pescadores y marineros
En algunos incidentes no solo había cuerpos: también lanzas. Pescadores de aguas profundas las encuentran clavadas en peces de mar abierto. Un pescador alemán del mar Báltico, tras años de oír historias, subió redes con peces muertos atravesados por lanzas. Llevó cámara: en un viaje fotografió un ser extraño del que, según el relato, provenían esas armas —una «sirena real» en su versión.
Se pidió al departamento de defensa detener operaciones; respondieron que estudiaban irregularidades, no las causaban. Con esa anécdota, el folklore responde a «¿dónde viven?» y «¿qué comen?»: en las profundidades, cazando en mar abierto.
La NOAA comparó la grabación con vocalizaciones de ballenas y delfines: el patrón parecía más avanzado. Pidieron ayuda a Rodney Webster (Universidad del Sur de Florida), especialista en comunicaciones de cetáceos. Escuchó la cinta de 2004, organizó cientos de significantes en patrones y, en el análisis espectrográfico —apartando ballenas y bajando frecuencia a rango audible humano—, halló lo que describió como múltiples individuos hablando entre sí: al menos media docena de huellas vocales atribuidas a sirenas.
¿Qué animal tendría un lenguaje tan complejo? ¿Algún delfín atípico? Otra hipótesis entró en juego: la del simio acuático.
Sirenas — la teoría del simio acuático

La hipótesis del simio acuático habla de nosotros: ¿por qué somos tan distintos de otros primates terrestres? Propone que primeros humanos pasaron gran parte del tiempo en el agua. Controlamos la respiración como animales marinos; hay récords mundiales de apnea. Tenemos membranas parciales entre los dedos —rasgo clásico de entorno acuático—. Un bebé humano aguanta la respiración bajo el agua de forma instintiva; un bebé chimpancé se ahogaría.
Algunas poblaciones cazan y caminan por el fondo en aguas poco profundas. Si la adaptación acuática ocurrió en diversas especies, ¿por qué no en un linaje humanoide? El relato sugiere que, tras desastres naturales hace más de 7 millones de años, ancestros buscaron comida en aguas someras —y que un grupo se adentró más, completando una adaptación que hoy se leería en avistamientos de sirenas reales vivas.
Sirenas encontradas — avistamientos de sirenas reales
Las costas sudafricanas también registraron varamientos extraños. Biólogos de Ciudad del Cabo conocían las grabaciones de McCormick; su registro era aún mayor. Mismos patrones de traumatismo acústico; en audio: Bloop + delfines + la misma criatura + explosión de sonar de baja frecuencia idéntica a casos previos. Parecía comunicación entre la criatura y delfines; se pensó en una nueva especie de delfín.
El Dr. Dittmar aportó evidencia física: un tiburón blanco varado con restos de otro cuerpo y marcas de pinchazos que no encajaban con rayas. En laboratorio, un hueso que no era del tiburón; la criatura también mostraba lesiones por sonar; la osamenta incompleta. Un biomecánico creyó primero en un mamífero marino común; el escáner reveló una cola inédita, crestas en la cintura y ángulos que sugerían que en algún momento caminó en dos patas y pudo tener manos. El hueso estaba tallado a mano; la punta del «aguijón» encajaba con la cicatriz del tiburón.
¿Cómo son las sirenas?

En 2005 se revisó el molde completo del cráneo: órbitas de ojos muy grandes (visión en oscuridad), una cresta ausente en humanos modernos, y zonas de interpretación de sonido muy amplias. La forma cóncava frontal recuerda la eco-localización de delfines y ballenas. La reconstrucción indica que esa criatura usaba eco-localización: sería la fuente del Bloop y de la comunicación con delfines.
Para los narradores del expediente, lo que los niños dijeron a la marina era cierto —y se pregunta cómo reaccionaría el mundo si se enterara de que se ha matado a un posible ancestro superviviente de los humanos.
Información de las sirenas
¿Cómo pudo ocultarse tanto tiempo? El hombre ha explorado más la superficie de la Luna que las profundidades del océano. En la última década se descubrieron especies nuevas de ballenas de 9–12 metros nunca filmadas antes. Si eso ocurre con gigantes, una criatura escurridiza es plausible en el relato. Marineros de todas las épocas —vikingos, exploradores chinos, registros medievales, culturas de continentes sin contacto— describen seres nadando con ballenas: el mismo arquetipo mítico. Marco general: Sirena (Wikipedia).
Datos sobre las sirenas
Siguen apareciendo informes. El relato afirma que desde 2004 la marina siguió al equipo de McCormick hasta Sudáfrica: allí había pruebas físicas que podían detener operaciones. Se retrasaron permisos; la policía confiscó datos y el cuerpo; solo quedaron grabaciones del Bloop compartidas con otros científicos. Les revocaron visas; en EE. UU. presentaron quejas. El gobierno sudafricano, al ver ADN «parecido al humano», habló de contaminación, desacreditó resultados y destruyó pruebas —borrando, según la versión más difundida, la existencia oficial de la criatura.
Historia real de sirenas
Más tarde el equipo de McCormick se reunió con los jóvenes. Contaron que la marina los visitaba y los convenció de decir que el cuerpo era una foca en descomposición. El chico hizo un dibujo del cráneo de lo que vio —coincidente, en el relato, con lo que solo científicos y oficiales conocían— y guardó la grabación del móvil que la marina nunca confiscó.
Sirenas malas
Hay historias de sirenas malas: marineros que huían de ellas. Relatos de gran belleza, voz y encanto que atraían a los hombres al mar para capturarlos y devorarlos. Ese mito alimenta la idea de sirenas malvadas.
Sirenas — mitología griega
En la mitología griega las sirenas ya eran encantadoras y peligrosas: el lado negativo de lo femenino en la lectura clásica. Lienzos y esculturas las muestran seductoras; a los marineros se les advertía como de animales inteligentes y letales. Ver también sirenas en la mitología griega (Ancient Origins).
Cómo viven las sirenas — ¿dónde viven?
En este expediente, las sirenas viajan con las ballenas: migran desde aguas cálidas del sur —donde paren— hacia zonas de alimentación del norte. Las ballenas les darían protección frente a orcas y tiburones; hembras con crías nadarían sobre ellas recuperando energías por la costa del Pacífico. Su último escondite serían las profundidades… ya no a salvo del sonar. Ese día también estaban los barcos de la marina: lo que grabaron los equipos de audio de la NOAA.
Según el relato, la criatura recogida en la playa murió en 2007 tras mantenerse viva el mayor tiempo posible. McCormick fue el primero en abandonar la NOAA; los otros dos científicos lo siguieron. La conclusión amarga del dossier: las sirenas sí existen… y ojalá sigan escondidas.
Preguntas frecuentes
¿Las sirenas existen de verdad?
No hay evidencia científica aceptada por la comunidad mayoritaria. Sí hay un corpus de folklore, el sonido Bloop, relatos NOAA–McCormick (documental/pseudodocumental), videos virales y mitología griega. Todo eso forma un hilo narrativo, no una verificación de laboratorio.
¿Qué es el Bloop?
Un sonido ultra-bajo grabado en el Pacífico en 1997, de aparente origen orgánico y no identificado del todo en su momento. Se asocia al «grito» de la criatura reaparecida en 2004.
¿Quién es Brian McCormick / la NOAA en esta historia?
En el relato, McCormick es el biólogo que vinculó varamientos con sonar militar (~2000) y dirigió la investigación del varamiento de Washington (2004). La NOAA aporta el marco institucional de audio y biología de campo (Davis, Robertson).
¿Qué es la teoría del simio acuático?
Una hipótesis sobre ancestros humanos adaptados al agua (respiración, membranas, reflejo de apnea en bebés). Aquí se usa como puente evolutivo hacia humanoides marinos tipo sirena.
¿Cómo son las sirenas en la mitología griega?
Seres seductores y peligrosos cuyo canto atraía a los marineros. Representan un arquetipo antiguo, frente a los «descubrimientos» modernos del expediente NOAA.
Avistamiento de sirenas — video documental
Para cerrar este expediente, un documental ES con avistamientos que circulan como «pruebas» visuales de sirenas:
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1 declaración
Este expediente está cerrado a nuevas declaraciones.