Image default

Jesús Malverde, es conocido como el santo de los narcotraficantes. Es venerado por narcos, deportistas, famosos y políticos. La ciudad de Culiacán en el estado de Sinaloa, México, hace un tiempo estuvo en los titulares del todo el mundo, debido a la llegada del argentino Diego Maradona como director técnico del equipo local de futbol dorado.

Antes de eso, ya esta región era famosa porque capos reconocidos del narcotráfico estuvieron al frente de un famoso cartel internacional de drogas peligroso, poderoso y sangriento. Si vas a la ciudad de Culiacán, la capilla de Jesús Malverde, es una parada obligatoria, de esta manera podrás conocer una parte de la cultura oscura de esta ciudad.

El santo de los narcotraficantes

Según Jesús González, el encargado de la capilla, desde hace 20 años este es el lugar más seguro de la ciudad, pues es respetado y temido por todos. Este hombre cuenta que un día allí apareció una nota que decía: “gracias patrón, solo hoy te pido Juárez y Tijuana, por lo demás infinitas gracias”, firmado por J.G.L., “El Chapo”.

Jesús Malverde
En su capilla entra mucho dinero que es destinado para ayudas sociales.

Para muchos, este fue un mensaje del famoso narcotraficante “El Chapo Guzmán”, quien era buscado por todo el mundo, pero entre los cientos de mensajes dedicados a este personaje, este fue relevante.

Cuando se le pregunta al señor González si en realidad este lugar ha sido visitado por capos de la droga, él contesta claramente, “si han venido no nos hemos dado cuenta, porque aquí viene todo tipo de gente que entra y sale, vienen a rezar”. Así dejó claro que él no se mete, es un lugar que está abierto para todos, pero la pregunta es, ¿quién era Jesús Malverde?

Lea También:   El terremoto más escalofriante de la historia

La historia de Jesús Malverde

La leyenda cuenta que el santo de los narcotraficantes era Jesús Juárez Mazo, un criminal del siglo XIX que se dedicaba a asaltar en la sierra de Sinaloa y su botín lo repartía entre la gente pobre. En 1909, fue colgado y acusado de ladrón en una zona de clase baja, que ahora se le conoce como Ferrocarriles.

La devoción a este hombre comenzó cuando un capo narco de la región, de nombre Julio Escalante, ordenó matar a su hijo Raimundo por haber hecho negocios sin su consentimiento. Herido de bala y agonizando en el mar, pidió a Malverde su ayuda y fue salvado por un pescador. A partir de entonces, se comenzó a difundir su culto en el mundo de los narcos.

El santuario fue construido por el padre del actual cuidador, luego de que Malverde lo salvara de un grupo de personas que lo querían matar. Al fallecer, su hijo se quedó a cargo de este sitio. Se dice que esta construcción, que tiene 40 años, se realizó en el mismo lugar donde colgaron a Malverde, hace más de un siglo.

Fe y devoción

Como nota interesante, esta capilla ha crecido en fieles y mantiene su espacio original, con un pequeño cuarto al centro donde está el altar, rodeado de dos pasillos laterales y uno frontal, en donde se observan retablos y un sinfín de mensajes de agradecimiento.

Actualmente, hay quienes lo consideran un santo, pero otros ni siquiera creen que este hombre existió. Lo cierto es que esta leyenda está muy enraizada entre los sinaloenses y sobre todo, en los grupos de narcotraficantes. Es por eso que a esta capilla entra mucho dinero, pero se dice que el dinero que se recibe, va para la ayuda de las personas.

Lea También:   Annapurna: el cementerio de alpinistas

Una de ellas, son los ataúdes que se regalan a quienes pierden un ser querido y no tienen para comprar uno, o se da el dinero a las familias que pierden un ser querido por la violencia del narcotráfico. Por ende, hoy, para muchos creyentes, Jesús Malverde no es el santo de los narcos, en cambio es el santo del pueblo.

La influencia de Jesús Malverde

El santo de los narcotraficantes ha sido venerado en México desde los años 60, por lo que tiene su día especial en Cali, en Los Ángeles y en Culiacán.

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. Aceptar Leer mas